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Hipertermia aplicada a patologías del sistema muscular

El sistema
muscular y articular se beneficia de forma considerable por los efectos
de la Hipertermia. La acción de la corriente en estos sistemas
se puede dividir en tres:

 
  1. Acción
    antiespasmódica y antiinflamatoria
  2. Acción
    antálgica
  3. Acción
    cicatrizante

La
acción antiedematosa y antiinflamatoria
se aprecia especialmente
después de la aplicación de la Hipertermia. Tras
ella, se asiste siempre a una reducción importante del edema celular,
fenómeno ligado a una normalización del potencial eléctrico
transmembranal, y consecuentemente, a una recuperación cinética
enzimática y de los fenómenos reparadores de cualquier tipo
de célula. La descompresión resultante de la disminución
del edema libera las aberturas vasculares y permite una normalización
de la circulación. 

La
acción antálgica
se asocia en consecuencia a la compresión
y a la inflamación, a las que el dolor va ligado. Tras la utilización
de las corrientes de Hipertermia se asiste a un efecto antálgico. 

La
acción cicatrizante
, finalmente, favorece la aceleración
de la reparación tisular, que se debe al efecto directo de la corriente
de Hipertermia a nivel molecular.

 

Patología
músculo-tendinosa y articular


 

  • Heridas
    y transtornos de los músculos
  • Esguinces
    y desgarros musculares
  • Inflamación
    en los tendones
  • Desgarros
    de tendón
  • Distrofia
    muscular
  • Atrofias
    musculares
  • Miastenia
    grave
  • Miopatías
    primitivas
  • Reumatismo
    muscular 
  • Reumatismo
    articular
  • Otras
    aplicaciones 
Fibras musculares

 

Heridas
y transtornos de los músculos

Las distintas formas
de mialgia, sobre todo aquellas que suelen denominarse reumáticas,
reaccionan con frecuencia a la Hipertermia de un modo maravillosamente
favorable. Los aplastamientos, las distensiones y los desgarros musculares
forman un excelente objeto de tratamiento para la Hipertermia,
que influye favorablemente sobre los dolores, disminuye el estado de excitación
y de hipertonía del músculo y suprime así rápidamente
las molestias de los enfermos. No es raro que, con el uso de este método,
desaparezcan a las pocas sesiones.

Se
mejoran los procesos dolorosos

 

 

Esguinces
y desgarros musculares

Un esguince se produce
cuando se ha causado una cantidad moderada de daño a las fibras
musculares. La Hipertermia favorece la coagulación de la
hemorragia limitada que causa la sensibilidad y la hinchazón. Lo
mismo sucede en situaciones más graves de desgarros musculares.
El alivio del dolor y la disminución de la inflamación hacen
de la Hipertermia un buen aliado en este tipo de trastornos.

Las fibras dañadas se regeneran
Inflamación
en los tendones

Se ha comprobado que
tanto la tendinitis como la tendovaginitis se ven claramente mejoradas
con la aplicación de la Hipertermia. Los tejidos desgastados
por la fricción excesiva entre la cara exterior del tendón
y el hueso adyacente se benefician del aumento de oxígeno y nutrientes
que aporta la hiperemia interna de la Diatemia Capacitiva y se regeneran
más rápidamente. Es recomendable el uso de esta corriente
en las actividades deportivas como fútbol, baloncesto o tennis,
por el continuo esfuerzo que realizan los atletas y que provoca la inflamación
de los tendones en el pie y del tendón supraespinoso, y con ello,
dolor, hinchazón y movimiento restringido. Tanto en las vainas tendinosas
como en las bolsas sinoviales, se debe esperar a que desaparezcan los fenómenos
inflamatorios agudos antes de realizar las primeras aplicaciones de Diatermia
Capacitiva. 

Se
regeneran los tejidos dañados

 

 

Desgarros
de tendón

Una contracción
muscular repentina y fuerte puede dañar gravemente el tendón,
e incluso desgarrarlo del hueso. La Hipertermia tiene una buena
respuesta para esta patología. En el caso del desgarro del tendón
del dedo, tan común en el deporte, si un objeto sólido como
una pelota dura golpea contra el extremo de un dedo, la yema puede doblarse
hacia delante y desgarrar el tendón exterior con respecto a su punto
de inserción. Siendo esta lesión susceptible de varios meses
de inmovilización, se puede recuperar la zona afectada en la mitad
de tiempo gracias a la Hipertermia.

 

Distrofia
muscular

La Hipertermia
contribuye también a aliviar y mejorar las patologías vinculadas
a la degeneración de los músculos esqueléticos. Los
músculos en progresiva debilidad encuentran unas condiciones favorables
en el microclima que genera la corriente a su paso y luchan así
mejor contra los síntomas de la atrofia muscular progresiva.

 

Fibras
musculares anormales

 

Fibras
musculares normales

 

 

Atrofias
musculares

En las atrofias musculares
consecutivas a los traumatismos, bien sea por lesión de los mismos
músculos o bien porque esta atrofia se haya presentado después
de una inacción prolongada, el efecto del calor diatérmico
es de un valor inestimable. El aumento del riego sanguíneo y la
activación de los cambios nutritivos aceleran considerablemente
el restitutio ad integrum y la convalecencia se abrevia de manera extraordinaria.
Lo mismo sucede en las atrofias musculares que sobrevienen después
de las luxaciones, esguinces u otras lesiones articulares, y que por causa
de éstas, y en virtud de un mecanismo mal conocido, aunque se suponga
que sea por causa refleja, no dejan nunca de presentarse.

Miastenia
grave

La miastenia grave es
un trastorno autoinmunológico se caracteriza por grave debilidad
y fatiga muscular, causada por anticuerpos que reducen el número
de receptores en las fibras musculares que estimulan las contracciones
musculares. La nutrición de los tejidos musculares y la elevación
del metabolismo celular hacen de la Hipertermia una terapia indicada
en esta patología.

Miopatías
primitivas

Las miopatías
primitivas tipo Duchenne, Leyden-Moebius, Landouzy-Déjérine,
etc., son consideradas como incurables; en ellas la galvanización
v faradización se hallan contraindicadas, pues el trabajo a que
se sometería a los músculos con estos métodos podría
acelerar su degeneración. En estas enfermedades podemos, no obstante,
mejorar el estado local en lo que respecta a su nutrición, mediante
el masaje y la Hipertermia.

La
visión doble y la caída de sus párpados son los primeros
síntomas al debilitarse los mísalos de la cara

 

 

Reumatismo
muscular 

En el reumatismo muscular
la termopenetración a través de Hipertermia presta
excelentes servicios y se halla plenamente indicada; los lumbagos y tortícolis
se mejoran extraordinariamente desde las primeras sesiones, y muchas veces
bastan tres o cuatro de ellas para alcanzar la curación completa.
Destaca la acción de la Hipertermia en la traumatología
de los accidentes del trabajo como la tortícolis y la distensión
lumbar, entre otras. 

Aspecto estriado del músculo esquelético

 

La distensión
lumbar, por ejemplo, unas veces es una distensión de la masa constituida
por el sacrolumbar, dorsal largo y cuadrado de los lomos; otras veces es
un reumatismo muscular o una neuralgia de los nervios sensitivos de estos
músculos. En cualquiera de estos casos, la diatermia da excelentes
resultados por virtud de su acción terapéutica.
Reumatismo
articular

Así como el reumatismo
muscular y la artritis gotosa deben tratarse por medio de la termopenetración
inmediatamente después de su manifestación, el reumatismo
articular, por el contrario, no se debe comenzar a tratar por este procedimiento
mientras se halle la enfermedad en pleno estado de agudeza. Las monoartritis
son las que presentan menos dificultades técnicas para ser tratadas.
La acción antálgica de la Hipertermia es determinante
en estas patologías.

Otras
aplicaciones: 



 
    Miositis osificante,
    etc. 

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