RUPTURA TOTAL DEL TENDÓN DEL MÚSCULO SUPRAESPINOSO.UNA VISIÓN FUNCIONAL
Diego Chamorro* Anatomía funcional del tendón El tendón es una estructura de tejido conectivo denso que tiene origen en la hoja blastodérmica media (mesodermo) y está conformado por fibras colágenas tipo I, de disposición longitudinal, paralelas al eje y de diámetros diversos. También se observan fibras transversales y algunas elásticas. La irrigación es rica y se produce a través de capilares que proceden del músculo, del hueso o del tejido conjuntivo laxo que lo envuelve. Los haces al no penetrar ejecutan la nutrición a distancia. Por su parte la riqueza que existe de corpúsculos neurotendinosos de Golgi alojados entre las fibras colágenas producen un influjo propioceptivo importante. La disposición arquitectónica de un tendón varía según pertenezca a un músculo largo o corto. En el primer caso la fibras adquieren forma en espiral cuando están en reposo, en cambio en el caso de músculo corto es en paralelo, disposición que también adquiere el tendón del músculo largo cuando este se contrae y tracciona. El espiralado permite que la contracción traccione en forma suave y paulatina. En músculos anchos como en el caso de aponeurosis la disposición es en enrejado. En cuanto a su cobertura el tendón es envuelto por una vaina constituida por una lámina sinovial que presenta dos hojas: una interna, el epitenón, que se une al tendón a través de tejido laxo y una externa, peritenón, que se une a estructuras vecinas, esta última presenta en medio un pliegue, mesotenón, por el cual transcurren los vasos nutricios. Anatomía y biomecánica del músculo supraespinoso Anatómicamente el músculo supraespinoso tiene su origen en los dos tercios internos de la fosa supraespinosa del omóplato para dirigirse hacia fuera y abajo hasta la faceta superior del troquiter del húmero. En el trayecto se relaciona por detrás con la espina de la escápula y el acromión, por delante con la apófisis coracoides y por arriba con el ligamento acromiocoracoideo formando un anillo rígido inextensible, dando lugar a una corredera por donde discurre el tendón y que es responsable de un gran número de patologías. La función del supraespinoso es altamente discutida. Antaño con los trabajos de Kapandji se creía que el músculo era una fuente de depresión de la cabeza humeral y a su vez un motor primario de la abducción del hombro. Hoy esto se discute debido al avance de los estudios electromiográficos y al ingreso de los conceptos vertidos por los autores pioneros de las cadenas musculares. Lo que podemos afirmar es que pensar en el supraespinoso como una entidad única autosuficiente es un reduccionismo teórico y fáctico. Como primer paso es necesario colocarlo funcionalmente con los otros tres músculos del manguito rotador (infraespinoso, redondo menor y subescapular) y proseguir sumando otros músculos como el dorsal ancho, pectorales, serrato anterior, trapecio, bíceps braquial y la lista continúa hacia todas las direcciones. Siguiendo a Kapandji el supraespinoso participa en conjunto con el deltoides en los primeros 90 grados de abducción y si bien no lo declara indispensable para lograr el movimiento, si lo considera capaz de realizarlo por si mismo encontrando su fuerza máxima a los 90 grados. -L Payne y cols, ASJN 1997, “el supraespinoso no es necesario para el funcionamiento normal de los movimientos, inclusive actúa menos que el resto de los músculos del maguito”. -El músculo supraespinoso no deprime le cabeza humeral solo la coapta, para lo primero actúan el subescapular, el redondo menor, infraespinoso y la porción larga del bíceps. -Las cuplas musculares más importantes del hombro no incluyen al supraespinoso en sus componentes. Etiopatogenia En el estudio microscópico se constatan rupturas, fragmentaciones o dilaceración de las fibrillas de colágenos, estableciéndose 2 causas patogénicas: Causa degenerativa Causa traumática Proceso degenerativo de los tendones El proceso degenerativo tiene un determinado orden de progresión prácticamente insoslayable y que diferenciamos en grados: 1- Tendinosis: antes conocidas como tendinitis y descripta como procesos inflamatorios que hoy se descartan porque los estudios han demostrado que no existe signo inflamatorio alguno (excepto en procesos agudos que ya no entrarían dentro de la categoría de degeneración) evidenciándose si un proceso de cambio en el colágeno y de allí el cambio de conceptualización. 2- Calcificaciones: los hematomas producidos por los desgarros parciales o las congestiones en la corredera subacromial pueden desencadenar la aparición de depósitos de calcio con una tendencia clara a la cronificación y predisponiendo a las rupturas totales. 3- Rotura: como expusimos anteriormente está aceptado que las rupturas en personas jóvenes se deben a agentes traumáticos de alta intensidad y en personas mayores al proceso degenerativo principalmente del colágeno. Proceso de curación del tendón El tendón lesionado requiere para su recuperación una densa unión fibrosa de los extremos separados así como extensibilidad y flexibilidad, demandando abundante síntesis de colágeno y dando lugar al riesgo de un aumento de la producción y la consecuente fibrosis que dificultaría el deslizamiento. La progresión consta de las siguientes etapas: - 1º y 2º semana: el tendón se adhiere al tejido circundante y forma una sola masa. Propuesta de rehabilitación funcional para ruptura total del tendón del supraespinoso Objetivos Técnicas y procedimientos Con técnicas de presiones profundas con deslizamiento, fricciones y amasamientos sobre zonas musculares como trapecio, deltoides, pectorales, esternocleidomastideo, ínterescapulares y cervicodorsal. Por las compensaciones que potencialmente existen se debe tener en cuenta también el hombro contralateral y la zona lumbosacra. Una variante a tener en cuenta es el masaje transversal profundo de Ciriax que se utilizan en zonas tendinosas dolorosas como pueden ser el resto del manguito retador, la inserción coracoides del pectoral menor y la inserción distal del deltoides. También es importante mencionar las técnicas de normotensión miofascial pero sin un contacto directo sobre el muñón del hombro sino a través de técnicas reflejas a distancias en la fascia braquial (prolongación del deltoides), la axilar, pectoral, supraespinal y la zona cervicodorsal en la aponeurosis que constituye el ligamento nucal. Tracción Sobre la articulación glenohumeral: Útil para lograr el descenso de la cabeza humeral, se practica con el paciente en decúbito supino con el miembro a trabajar por fuera de la camilla. La fijación de la escápula es automática por estar apoyada y por ende las manos del terapeuta toman la zona distal del brazo y la muñeca. Desde allí llevar la articulación a posición funcional y traccionar progresivamente y en forma indolora. Recuperación del rango de movimiento Movilización pasiva: este tipo de movilidad no suele estar demasiado restringida pero de estar presente debe trabajarse para recobrar la totalidad del rango. Desarrollada enteramente por el terapeuta. Debe respetarse la progresión en las posturas, iniciando en decúbito, pasando por sedente para terminar en ángulos amplios en bipedestación. Ejercicios pendulares: considerados de acuerdo al autor como actividad pasiva, autoasistida o activa, su importancia radica en la combinación automática de esas tres condiciones. Presenta características analgésicas, miorrelajantes y de recuperación de rango de movimiento. De acuerdo a los diferentes trabajos de investigación se deben ejecutar a partir de una apertura que va desde los 60º a 90º con el paciente en decúbito prono o en bipedestación con apoyo alto. Isometría: ejercicio básico de fortalecimiento muscular que es de suma utilidad para mantener y recuperar la actividad contráctil. En el caso de la ruptura de supraespinoso su importancia radica en la contracción de los rotadores internos y externos que se practican contra la pared y con una apertura de 30º para trabajar sobre plano escapular. Rehabilitación articular y muscular activa A) Para deprimir y recentrar la cabeza del húmero e inhibir el componente ascendente del deltoides. Rotación interna: para trabajo específicamente de descenso humeral. Se realiza el movimiento con el paciente sentado con el codo pegado al cuerpo y partiendo de una posición neutra se realiza el ejercicio llevando la mano hacia el abdomen. La resistencia estará dada en forma manual, con tensores tipo thera-bands o mecánica. Flexión de codo: para trabajar el bíceps braquial. Debemos colocar al paciente en posición sedente con el brazo pegado al cuerpo y el antebrazo en supinación. Desde allí realizar una flexión de codo. La resistencia estará dada por el peso del miembro, mancuernas o tensores. Ejercicios de push up plus: alcanzaron un lugar preponderante en los últimos años siendo un método eficaz para estabilizar la articulación escápulo-torácica (fundamental en los movimientos del hombro por encima de los 90º). Según los últimos estudios la fase plus del ejercicio sería suficiente para lograr eficiencia en la función evitando la primera etapa que puede ser nociva para las restantes articulaciones del complejo. Aquí haremos referencia a un tipo específico, que es la fase plus del pup estándar. Con el paciente en bipedestación y sus manos apoyadas en la pared a 90º de elevación se solicita una proyección anterior del muñón del hombro. C) Para movimientos analíticos
El ejercicio consiste en mantener la posición unos cuantos segundos para luego ir progresando hacia posiciones mas alta y bajas alejándose progresivamente de los 150º. Rehabilitación funcional propia En la continuidad de la rehabilitación que el sujeto debe realizar por fuera del consultorio de fisiatría creemos productivo dar una visión diferente a la que se ve con mayor frecuencia. En este sentido las tareas que se le solicita al paciente que realice en su hogar tienen una importancia trascendental en el proceso de recuperación, ya que si tomamos en cuenta la cantidad de tiempo que la persona pasa en consultorio debemos tener claro que en realidad es menor a un 10% del total del día. Es por esto que cumplir una pauta de tratamiento buscando un objetivo amplio incluye inevitablemente la vida cotidiana del paciente como parte integrante de la rehabilitación. Error grosero estaremos cometiendo si trabajamos una patología en una zona y no un sujeto con un problema específico en un segmento determinado, la idea tan mentada pero tan poco aplicada del ser bio-psico-social-histórico. En base a este pensamiento creemos importante plantear los siguientes interrogantes:
Las acciones que se le recomendarán al paciente tendrán en cuenta las diferentes áreas de su vida, y entre ellas se tomarán como parámetros: - Laboral: de acuerdo al trabajo en el que se desempeña la persona se va encomendando la vuelta progresiva a la normalidad planteando los límites necesarios. Reeducación sensitiva-perceptiva-motriz Generalmente conocida como propiocepción, estará orientada a la recuperación del miembro superior con el objetivo director de recuperar la función prensil. Se deben tomar en cuenta tres aspectos para la estimulación sensomotriz:
Las técnicas que se pueden utilizar son variadas y están supeditadas a las posibilidades del paciente, entre ellas se pueden tomar en cuenta los ejercicios en cadena cinemática cerrada, técnicas de contracción-relajación, patrones globales, maniobras pasivas específicas y prácticas de estabilizaciones dinámicas. Presentación de caso clínico Paciente de sexo femenino de 62 años de edad que ingresa al servicio de fisiatría con diagnóstico médico de cervicobraquialgia derecha y ruptura total del tendón del supraespinoso derecho. El tratamiento es a través de antiinflamatorios no esteroides y reposo laboral (tareas administrativas) Estudios complementarios: Radiografías cervicales, frente y perfil Radiografías bilateral de hombros frente y perfil
Ecografía bilateral de hombro
La paciente presentaba dolor cervicobraquial derecho focalizado en cara ántero superior de hombro y cara interna de brazo de tres meses de evolución con reagudización periódica ante la actividad cotidiana por tanto se refleja en una impotencia funcional en las actividades de la vida diaria. La exploración física arroja los siguientes datos: Rehabilitación Se ejecutó el plan de recuperación músculoarticular y de reeducacion sensoriomotriz por un período de cuatro meses con una frecuencia primaria de quince sesiones continuadas en días hábiles hasta la erradicación del dolor para luego completar el resto del tratamiento con una frecuencia de tres veces por semana combinado con la recuperación funcional en las actividades laborales, hogareñas y recreativas propias del paciente. 1) Hasta la recuperación del movimiento por encima de los 90º grados y la recuperación muscular para cargar pesos. 2) Preparación para el regreso a la vida cotidiana Al finalizar este periodo se vieron los siguientes resultados: - Reducción considerable de dolor presentándose ocasionalmente en zona cervicodorsal cuya intensidad no impide la ejecución de las actividades.
BIBLIOGRAFIA 1- Oscar Granillo Valdes. Reumatismos de partes blandas. Editorial Universitas. 2002.
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(FISIOTERAPEUTAS) - Última modificación: 30 07 2010
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