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La alta tecnología de los equipos AUTOMATIC VITALTERM garantiza un tratamiento preferencial a la seguridad del paciente y, por ende, a la seguridad del fisioterapeuta. Por ello, el equipo incorpora un innovador sistema de seguridad que permite al operador ceder una parte del control de la máquina al paciente.
Esta cesión de autoridad es limitada, ya que el paciente tiene sólo capacidad de actuación ante el hecho de enviar la señal de funcionamiento o de paro, pero es útil en cualquier caso ya que el paciente recibe un feedback de la máquina que responde a sus necesidades sensoriales.
El aparato se ha equipado con un dispositivo que obedece un mando de seguridad. Este mando permite al paciente hacer funcionar el equipo AUTOMATIC VITALTERM durante la sesión sin ningún tipo de peligro o detener el equipo inmediatamente en el momento en el que el paciente percibe una sensación incómoda o desconocida.
Cuando el paciente oprime el mando de seguridad, el equipo se pone en funcionamiento y se crea un campo magnético entre los tejidos comprendidos entre las placas activas y pasivas. Esto se visualiza sobre la máquina a través de la iluminación del piloto verde en el frontal del aparato. Cuando el paciente suelta el mando de seguridad, la corriente se detiene y el tratamiento se para instantáneamente. El cese del campo magnético se visualiza en el frontal del aparato a través del apagado del piloto verde.
s importante que el fisioterapeuta dé siempre el mando de seguridad al paciente en todo momento cuando conecte las placas. En primer lugar, porque el paciente tiene una percepción directa sensible del paso de la corriente que puede modificar. En segundo lugar, porque se evita la posibilidad que el paciente se quede dormido y pierda consciencia del tratamiento estético (esta situación se suele producir a menudo, debido a la naturaleza extremadamente agradable del tratamiento estético y al provocar una importante relajación muscular).
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