AULA VIRTUAL DE FISIOESTÉTICA RADIOFRECUENCIA VITALTERMEnvejecimiento facial
El envejecimiento de los tejidos es un proceso imparable de nuestra biología. Se produce de forma progresiva a partir de los 25 años y se prolonga hasta nuestra muerte. El envejecimiento físico es la manifestación de un proceso fisiológico de ralentización de la regeneración celular de los tejidos cutáneos, óseos, nerviosos, musculares, cartilaginosos... Se trata probablemente de uno de los tratamientos más complejos a los que se enfrenta el profesional de la fisioestética. Las modificaciones afectan a distintas estructuras y en distinto grado, con el agravante de que las manifestaciones de las alteraciones de los tejidos se producen de manera gradual. Por ello es necesario observar los signos de alarma para proceder a tratar las zonas donde el deterioro es más visible. El tipo de tratamiento antienvejecimiento puede ser un tratamiento preventivo o un tratamiento paliativo. Para conocer los diferentes campos de actuación de las corrientes de RADIOFRECUENCIA VITALTERM en el rejuvenecimiento cutáneo, se analiza la fisiología del envejecimiento, los cosméticos que se deben utilizar y qué efecto fisiológico se desprende de la acción combinada del tratamiento estético RADIOFRECUENCIA VITALTERM y de los principios activos. Los signos visibles del envejecimiento de la piel se hallan representados esencialmente por la aparición de arrugas y pliegues hundidos en la cara y cuello, además de otras partes del cuerpo. Unida a ellos se observan otros cambios que se pueden resumir en el desecamiento cutáneo, la atrofia senil, la elastosis senil actínica (pérdida o degeneración de las fibras elásticas de la dermis), las manchas pigmentarias, las alteraciones de la vascularización, las formaciones tumorales y la alteración de los anexos cutáneos. Como ejemplo de formación de las arrugas podemos tomar la cara. En ella a lo largo del tiempo comienzan a aparecer líneas, pliegues, surcos o arrugas debidas entre otras causas a la pérdida de tono muscular. Estas líneas faciales pueden ser de tres tipos: líneas estáticas u ortoestáticas (aquellas que vienen marcadas del nacimiento y que corresponden a los pliegues naturales de flexión y extensión --codo, muñeca, cuello, etc--.), las líneas dinámicas o de expresión (aquellas que comienzan a aparecer alrededor de los 25 años) y las líneas gravitatorias (aquellas que aparecen a partir de los 40 años). Dentro de las líneas dinámicas o de expresión, el tono muscular es de vital importancia. Los músculos cutáneos, según la orientación de sus fibras, establecen líneas de fuerza que indican la dirección del deslizamiento cutáneo. Las arrugas de expresión que más se destacan son las arrugas del ángulo externo del orbicular de los ojos, llamadas “patas de gallo” (que se acentúan al reír), las arrugas horizontales de la frente, las arrugas verticales interciliares que forman los poliegues del entrecejo, las arrugas circunmorales (perioral, alrededor de la boca) o periorales y las líneas marcadas del “rictus” (que se marcan más al hablar). Las líneas gravitatorias se deben a un verdadero envejecimiento de los tejidos. A partir de los 40 años, se manifiesta más intensamente la atrofia ósea, la pérdida de dientes, la degeneración muscular, la disminución de la capa adiposa (que se desplaza y se acumula en las partes bajas de la cara), la deshidratación profunda, la esclerosis de la dermis... La piel resulta flácida, pierde su sostén habitual y cae por la acción de la gravedad junto con los pliegues dinámicos. Estas líneas son más acusadas junto a las prominencias óseas (órbita, pómulo, mandíbula), en los párpados superior e inferior, con formación de bolsas y depósitos de grasa. El Sistema RADIOFRECUENCIA VITALTERM se muestra en estos casos en todo su esplendor. Los efectos más directos de la gravedad como son la caída del pómulo, el arco superciliar y el mentón se atenúan al resituar la musculatura en su sitio nuevamente, estabilizando la degeneración muscular. Las capas de la dermis se rehidratan profundamente y las líneas de expresión se disimulan. El tono de la piel adquiere una mejor textura y la oxigenación cutánea se incrementa visiblemente. El/la paciente puede comprobar los cambios desarrollados en su fisionomía facial en un periodo de tiempo muy corto, de únicamente diez minutos. También incide directamente sobre las modificaciones histológicas y bioquímicas de la senescencia cutánea. Estas variaciones se pueden resumir en el adelgazamiento de la epidermis, el aplanamiento de la unión dermoepidérmica y las alteraciones de la estructura de la dermis, especialmente de las fibras elásticas y colágenas. Las modificaciones de la epidermis son las más visibles en el proceso de envejecimiento. Esta capa, al estar en contacto directo con el medio ambiente, se ve especialmente expuesta a los factores externos (sol, frío, viento, contaminantes, etc.). Los cambios histológicos más significativos son el adelgazamiento progresivo de la epidermis, la disminución del número de melanocitos y la disminución del número de células de Langherans. El Sistema RADIOFRECUENCIA VITALTERM incide positivamente sobre el aumento de la renovación epidérmica. Como el adelgazamiento es mayor en la capa espinosa debido al proceso de envejecimiento, el efecto de la aplicación de la corriente con un producto cosmético se percibe rápidamente porque se frena la descamación cutánea derivada del aumento del estrato córneo. El número de los melanocitos decrece, por lo que se produce una disminución de la protección frente al sol. Se observa un aumento en la cohesión de los corneocitos. La mejora trófica celular también incide en la mejora de la capacidad de respuesta inmune de la piel, la cual mejora considerablemente su respuesta ante las agresiones exteriores. Estos efectos producen unos cambios en las propiedades de la epidermis. En primer lugar, se estabiliza la función barrera de la epidermis. A pesar de conservar su principal función de protección primaria del cuerpo, la permeabilidad de la epidermis aumenta con el proceso de envejecimiento, por lo que la penetración es más fácil. El fortalecimiento celular y la hidratación cutánea normalizan la resistencia normal de la piel frente a los agentes exteriores. En segundo lugar, se refuerza la capacidad inmunitaria que conlleva una estabilización de la respuesta inflamatoria y una disminución de la sensibilidad frente a determinados estímulos. En tercer lugar, se equilibra el pH de la epidermis, limitando su tendencia hacia la acidez y su menor resistencia frente a los álcalis y de la capacidad para neutralizar ácidos. Es bien sabido que la renovación celular de la epidermis requiere un control del ritmo de proliferación de las células basales. Este control permite que se mantenga una adecuada población de queratinocitos en el proceso de dierenciación y un estrato córneo de una calidad suficiente para que actúe como una eficaz barrera cutánea. Investigaciones recientes confirman la existencia de un mecanismo muy preciso que permite la destrucción fisiologica de un número variable de queratinocitos que han abandonado el estrato proliferante. Así se explica la “desaparición” de queratinocitos en la cinética epidérmica. El término apoptosis, por su etimología, se podría relacionar con el fenómeno de disminución o caída de las hojas o los pétalos de una planta o una flor. La apoptosis puede considerarse como una muerte celular fisiológica, con la misión de eliminar células innecesarias, dañadas o perjudiciales. Se diferencia, por tanto, de la necrosis en la medida en que la necrosis es una muerte celular patológica. A nivel de la epidermis los queratinocitos que experimenta apoptosis desconectan sus desmosomas con las células vecinas, fragmentan primero su núcleo, y después la célula entera, sin rotura de los lisosomas y las mitocondrias. Esta fragmentación da lugar a cuerpos apoptóticos (vesículas membranosas que contiene fragmentos celulares) que son fagocitados por las céulas vecinas o macrófagos, sin producir ninguna reacción inflamatoria. El proceso de envejecimiento incide también en la unión dermoepidérmica. Esta unión aparentemente no sufre cambios en su estructura histológica, pero con la edad tiende a aplanarse. La cohesión entre la epidermis y la dermis resulta deficiente, de manera que la piel se hace más vulnerable a los traumas, así como desarrolla una mayor facilidad a la formación de ampollas. El Sistema RADIOFRECUENCIA VITALTERM favorece la cohesión entre los diferentes niveles de la piel, debido al importante efecto trófico y circulatorio que genera, limitando las reacciones ante los efectos traumáticos. Las modificaciones de la dermis en el proceso de envejecimiento no son tan visibles como las manifestadas en la epidermis, pero no por ello dejan de ser menos importantes. Estas modificaciones son las alteraciones celulares, las alteraciones de las fibras, las alteraciones de la sustancia fundamental, las modificaciones vasculares y linfáticas y las alteraciones en la red nerviosa dérmica. Las alteraciones celulares se intensifican. Con la edad, las fibras dérmicas y los componentes proteicos de la sustancia fundamental dejan de producir sus secreciones. Disminuye el número de fibroblastos, produciéndose una disminución de la capacidad mitótica, y el número de mastocitos (células cebadas, un tipo de leucocito). También disminuye la respuesta a las inflamaciones. El Sistema RADIOFRECUENCIA VITALTERM actúa positivamente aumentando el número de fibroblastos y, en consecuencia, aumentando la capacidad mitótica, el número de mastocitos y regula la respuesta natural ante las inflamaciones. En las fibras, el envejecimiento se manifiesta en la desorganización de los haces de colágeno. Estos haces se encuentran adelgazados, fragmentados, desorientados y con aspecto deshilachado. Se produce la degeneración y disminución de las fibras elásticas. En al dermis papilar las fibras son menos numerosas y pierden su verticalidad. En la dermis media tienen a hipertrofiarse, y en la dermis profunda se produce una elastosis con aumento de la densidad de la red elástica. El conjunto de estas alteraciones de las fibras ocasiona una pérdida de la turgencia y elasticidad de la dermis. Se origina un material amorfo a nivel de la dermis papilar, denominado también material elastósico, que se va acumulando con el paso de la edad, llegando a ocupar toda la dermis reticular. Las alteraciones en la sustancia fundamental son la disminución de la sustancia fundamental en proporción al tejido fibroso, con alteración de sus glucoproteínas estructurales y de sus proteoglicanos constituyentes. Es menos rica en ácido hialurónico y se vuelve menos permeable, menos hidratada y menos fluida. Disminuyen los intercambios nutritivos, ya que la sustancia fundamental pierde en gran parte su capacidad para atraer y conservar los líquidos circulantes, con lo cual se produce una deshidratación profunda. El Sistema RADIOFRECUENCIA VITALTERM aumenta la eliminación de toxinas intercelular, por lo que los líquidos circulantes se ven nuevamente atraídos hacia ella, intensificándose los procesos de respiración celular. Las modificaciones vasculares y linfáticas se manifiestan en la disminución de la vascularización por rarificación de los capilares terminales, con disminución del flujo sanguíneo. El funcionamiento de los capilares linfáticos está estrechamente ligado a los tejidos circulantes que con la edad se movilizan menos, enlenteciendo el eliminación de toxinas. En este aspecto, el Sistema RADIOFRECUENCIA VITALTERM mejora la vascularización deficiente, aumentando considerablemente el riego sanguíneo. Este efecto se manifiesta por la importante hiperemia que se crea en la zona de aplicación. La mayor velocidad con la que circula la sangre aumenta la velocidad del proceso de desintoxicación de la linfa y acelera el eliminación de toxinas. El aumento del proceso de eliminación de las toxinas y el importante movimiento hemolinfático que crea la corriente sobre el organismo se evidencia por la eliminación de líquido a través de la orina que se produce después de la aplicación del equipo. Las modificaciones vasculares son la causa de hipotermia característica de la edad senil, así como de la aparición de la púrpura senil (por ruptura de capilares). También se relaciona con la disminución de llegada de sustancias nutrientes, la alteración de la respuesta inflamatoria (los elementos necesarios para la inflamación que proceden del torrente circulatorio llegan en menor número y más lentamente), y una cicatrización lenta y anómala. Gracias a la mejora de la respiración celular y a los procesos de nutrición metabólica, la oxigenación se mejora en un alto porcentaje y se acelera el ritmo de cicatrización. Este efecto es la respuesta del organismo ante el circuito eléctrico de la alta frecuencia al que está sometido. Las alteraciones en la red nerviosa dérmica son el aumento del dintel de sensibilidad dolorosa, táctil y dérmica, manifestándose con una menor percepción frente al dolor. El proceso de envejecimiento también afecta a otros tejidos, como son el tejido adiposo y el muscular. Las modificaciones que se producen son varias. A nivel del tejido subcutáneo se observa una disminución de la grasa acumulada en los adipocitos, que junto con la desorganización de las fibras, conduce a una atrofia del panículo adiposo, y el consiguiente “descolgamiento” por la pérdida de sostén de las fibras dérmicas. A nivel del tejido muscular se observa una disminución del volumen con pérdida de tonicidad. En consecuencia, los músculos que sirven de soporte a la piel pierden parte de su masa, y dejan de provocar ciertos relieves. El tratamiento de los tejidos faciales con RADIOFRECUENCIA VITALTERM compensa estos efectos del envejecimiento. Se refuerzan las fibras dérmicas, aumentando su sostén, y se estimula el tejido muscular, devolviéndole a al sitio anterior de sufrir la pérdida del volumen y tonicidad. Dentro de las alteraciones provocadas por el envejecimiento, se debe prestar atención a las que se producen en los anexos cutáneos. Estas alteraciones son: *El encanecimiento (aproximadamente en la mitad de la población el pelo ha encanedido al final de la quinta década). *La disminución de la cantidad de pelo (se afecta predominantemente el cuero cabelludo, pues su cociente anágeno/telógeno es superior al resto del pelo corporal). *La disminución del número de glándulas ecrinas (aproximadamente un 15%). Asimismo la producción de sudor es menor en las personas ancianas tanto en reposo como en ejercicio. El tamaño y número de glándulas sebáceas no disminuye, pero la producción de sebo desciende en un 60%, debido principalmente al descenso de la actividad androgénica. *Adenomas (tumores epiteliales benignos, generalmente de estructura similar a una glándula) y quistes sebáceos por hiperplasia (multiplicación anormal de los elementos de un tejido) de las células sebáceas. El envejecimiento trae consigo otras modificaciones. Existen una serie de funciones importantes que se deterioran con la edad. Se trata de las funciones fisiológicas. El envejecimiento es una suma del tiempo vivido y de la forma de vivirlo. Del tiempo vivido se derivan unas causas endógenas que dan lugar a la teoría genética del envejecimiento. De la forma de vivirlo, se derivan unas causas exógenas, que dan lugar a unos factores externos que influyen en el envejecimiento. Este proceso es, pues, la suma de la teoría genética y de los factores externos. Hay que tener en cuenta que muchos de los fenómenos inherentes al envejecimiento están interrelacionados o solapados entre sí. A nivel estético se destaca: Disminución de la proliferación y reparación de los queratinocitos: La epidermis se adelgaza, y se descama; la función barrera, por tanto, también está alterada. El Sistema RADIOFRECUENCIA VITALTERM activa la renovación celular y atenúa el desgaste y reducción de la epidermis. Los tratamientos estéticos complementarios al tratamiento estético irán dirigidos a mejorar la renovación epidérmica y a la protección frente a los agentes externos. Disminución de la respuesta inmunitaria: El envejecimiento puede provocar una mayor sensibilización ante los agentes externos. Se cuidará que los cosméticos de limpieza no sean detergerntes, evitar sustancias sensibilizantes, y usar productos hipoalergénicos. El Sistema RADIOFRECUENCIA VITALTERM aliviará los procesos inflamatorios para limitar la sensibilidad de la piel y devolverla a la normalidad. Disminución de la respuesta vascular: El Sistema RADIOFRECUENCIA VITALTERM estimula la vascularización, de manera que también se favorece el metabolismo celular. Los tratamientos complementarios aplicados deberán orientarse a mejorar el trofismo y la respiración celular. Disminución de las secreciones: La función protectora de la emulsión hidrolipídica es casi nula. Trataremos de reparar los lípidos epidérmicos, y mejorar la función protectora con cosméticos emolientes. La mejora de la fijación de la molécula de H2O en las capas más profundas de la piel contribuye a estabilizar la retícula de ceramidas que retiene el agua en su interior. Así se mejora el grado de hidratación y nutrición. Disminución de la protección solar: Es importante la protección con filtros y pantallas solares, que además previenen la aparición de manchas y la deshidratación. Las causas del envejecimiento cutáneo han preocupado continuamente a los científicos y continúan en la actualidad bajo estudio. En el envejecimiento cutáneo inciden diversos factores tanto genéticos como internos y externos que es necesario conocer e investigar mediante un interrogatorio cuidadoso, y anotar en la ficha personal de la pacientela. Estos nos orientarán en el tratamiento estético a realizar y en las medidas preventivas que se deberán tener en cuenta. Las causas últimas del envejecimiento son todavía un enigma para la ciencia, aunque las más actuales teorías pueden agruparse en dos grandes divisiones genéricas: aquellas que se basan en la etiología de la genética y en las que se fundan en otras de tipo ambiental. Según la teoría genética, los mecanismos que rigen el envejecimiento estarían “escritos” en el ADN de nuestras células, con lo que la capacidad proliferativa de las células estaría limitada por el genoma humano. Los cambios producidos por la edad no serían otra cosa que una continuación de las señales genéticas normales que regulan el desarrollo de todo ser vivo. Con respecto a estas teorías de la senescencia programada, aunque no han podido ser confirmadas experimentalmente, se admite la existencia de genes de la longevidad y que estos se hallan muy directamente influidos por las condiciones ambientales, adquiriendo éstas una importancia vital en los procesos de envejecimiento. Si admitimos que el proceso de envejecimiento cutáneo viene determinado por un mecanismo fisiológico, por una predisposición familiar y por influencias que inciden sobre la piel, el estrés medioambiental sería un factor desencadenante y agravante de este proceso. Entre los factores medioambientales que provocan deshidratación superficial y privan a la piel de protección favoreciendo el envejecimiento, podemos citar las exposiciones exageradas al sol (y a las lámparas bronceadoras), al viento, a las temperaturas exageradas, y a ambientes secos y contaminados (incluido el aire acondicionado). En el tratamiento preventivo y paliativo contra el envejecimiento, se deben seguir varios pasos. Dado que las modificaciones que ocurren en el envejecimiento afectan a distintas estructuras, se realizará un tratamiento integral que contemple todas las alteraciones y manifestaciones cutáneas, además de otros tratamientos médicos, dietéticos, de hábitos de vida, etc., que se puedan recomendar. Generalmente se establece un tratamiento de tipo preventivo, al que posteriormente se le irán introduciendo modificaciones en función de las necesidades del cliente o paciente, con especial incidencia en las zonas más sensibles al paso del tiempo. Los tratamientos específicos podrán ser generales o por zonas, haciendo mayor hincapié en las áreas corporales que antes manifiestan el envejecimiento: orbiculares de los ojos y labios, cuellos, manos, cara y cuerpo en general (brazos y partes internas de muslos, abdomen y senos). El protocolo de trabajo de este tipo de tratamientos tan complejos es la suma de los diferentes tratamientos individuales. Se aconseja leer con detenimiento los tratamientos específicos deseados. Con la llegada de la menopausia se agudizan todas las manifestaciones debido fundamentalmente a los cambios hormonales, pero también a una mayor susceptibilidad a los agentes climáticos (sobre todo el sol), por lo que se adoptarán medidas preventivas. También cabe contemplar el tratamiento shock, es decir, sesiones ultrarrápidas de belleza inmediata. Para ello, se seguirá el protocolo de trabajo del tratamiento del lífting no quirúrgico y se procederá a un maquillaje que permita resaltar al máximo la espectacularidad del tratamiento. Las sustancias que se deben ionizar son sustancias regenerantes, ricas en elastina y colágeno, y con todos los principios activos que estimulen la renovación celular y la recuperación de la firmeza. Muchas de estas sustancias están especificadas en la sección de “Activación de todo tipo de sustancias”. Los efectos que se obtienen son múltiples. En primer lugar, destaca la importante penetración de sustancias (hidratación, estímulo de la renovación epidérmica) sobre todo en los casos de atrofia. En segundo lugar, el estímulo circulatorio periférico, visualmente identificable a través del enrojecimiento de la zona tratada. En tercer lugar, el efecto trófico, que subsana el déficit ciculatorio y de respiración metabólica provocado por el proceso de envejecimiento. En cuarto lugar, el estímulo circulatorio que actúa contra la falta de tono vascular. En quinto lugar, la mejora del tono vascular, con una reducción de la atonía y la flacidez. En sexto lugar, la mejora de los intercambios celulares. En séptimo lugar, la vasodilatación profunda que mejora la penetración de productos y estimula la renovación celular. En octavo lugar, el estímulo trófico con la mejora de la renovación celular y el incremento de la acción cicatrizante. En noveno lugar, el estímulo del metabolismo por el que se produce un estímulo circulatorio, drenante y calmante. En décimo lugar, estimula la microcirculación, favoreciendo la penetración de sustancias y mejorando la tonicidad cutánea. Finalmente, destaca también por la mejora en los procesos de eliminación de líquidos excedentes y toxinas, por la que se regula el déficit circulatorio linfático. Las bases científicas establecidas mediante el estudio de las principales manifestaciones del envejecimiento, de sus causas, de los cosméticos y técnicas que se pueden utilizar permiten planificar un protocolo general de tratamiento, desde diversos frentes: epidermis, dermis y tejido muscular. A continuación es necesario concretar los protocolos de tratamiento de las arrugas y pieles desvitalizadas. El tratamiento del envejecimiento incluye también otros tratamientos estéticos como las alteraciones del grado de hidratación, de la pigmentación, cuello y ojos, etc., por lo que se hará una breve referencia a los mismos, la cual es ampliable a través de las fichas individuales de cada tratamiento. Las necesidades cutáneas dependen mucho de la edad del paciente y de sus características individuales. Éstas se determinan con el estudio profundo de la piel, a partir del cual se diseña el tratamiento personalizado. En líneas generales se puede afirmar que los objetivos son el corregir la deshidratación y descamación, paliar o disminuir las manchas cutáneas, regenerar la epidermis, disminuir la elastosis y flacidez, mejorar la nutrición y el metabolismo celular y mejorar la vascularización y el tono muscular. En los tratamientos preventivos y paliativos, se deben estudiar las modificaciones en todas las estructuras cutáneas: epidermis, dermis, tejido muscular, uñas y pelo. Se debe prestar especial atención a zonas sensibles como el contorno de ojos y boca, empleando las técnicas de palpación y observación. Se pueden emplear otros medios como fotografías del relieve cutáneo que pueden ser esclarecedores a la hora de determinar el grado de envejecimiento. En casos tan complejos como el tratamiento del envejecimiento cutáneo es muy importante realizar un diseño del tratamiento que vamos a realizar a corto y a medio plazo, dependiendo del grado de envejecimiento. Para ello nos debemos basar en las modificaciones que presenta la piel en tres niveles: en la epidermis, en la dermis y en el tejido muscular. Se deben seleccionar los medios técnicos necesarios en función de las prioridades que se establecen. La complejidad del proceso de envejecimiento hace que se deba personalizar en cada caso el protocolo de tratamiento estándar. Generalmente y dependiendo de la edad y de las características de la piel, es necesario realizar tratamientos específicos de determinadas alteraciones asociadas al envejecimiento. Los tratamientos por tanto serán integrales, ya que las alteraciones no se presentan aisladas. Entre ellos destacaremos:
NOTA: Para los tratamientos de Radiofrecuencia utilizando placas automáticas es necesario uno de los modelos Automatic Vitalterm. Recuerde que el equipo de Radiofrecuencia Vitalterm Estética solo se puede aplicar de forma manual.
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(FISIOTERAPEUTAS) - Última modificación: 02 09 2010
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