Resumen
-
Trastornos
de la sensibilidad en las enfermedades del sistema nervioso, central y
periférico, o por lo menos se advierte la necesidad de ser muy prudentes.
-
Procesos
supurativos agudos (excepciones, en los flemones de la cara consecutivos
a infecciones de origen dentario; el tratamiento de los panadizos en su
primera fase de dolores, antes de que se haya coleccionado el pus).
-
Enfermedades
con tendencia a las hemorragias (especialmente en la úlcera gástrica
y duodenal y en la tuberculosis pulmonar).
-
Repleción
excesiva gaseosa del intestino.
-
Ciertos
casos graves de neurastenia y de histerismo.
-
Tumoraciones
malignas.
-
Presencia
de marcapasos.
-
Prótesis
metálicas.
-
La
penetración de productos abrasivos.
-
Contraindicaciones
en ginecología.
-
La
insuficiencia cardíaca.
-
Enfermedades
anémicas.
-
Durante
la época menstrual (cuando existen hemorragias o propensión
a ellas).
-
El embarazo.
-
En
las agudizaciones de las genitalitis crónicas, y cuando en estas
últimas existen colecciones purulentas voluminosas.
LAS
CONTRAINDICACIONES DE LA Hipertermia
Las contraindicaciones
de la Hipertermia son las siguientes: hablando en tesis general,
se puede decir que los procesos supurativos agudos constituyen una contraindicación
para el calentamiento diatérmico, y por lo tanto jamás se
nos deberá ocurrir, por ejemplo, diatermizar una apendicitis en
caliente o cualquier colección purulenta en vías de formación
o recién formada. La circulación
de sangre y linfa, que la aplicación diatérmica refuerza
todavía más, hace que todas las molestias y síntomas
inflamatorios se aumenten correlativamente. Sin embargo, esta regla tiene
sus excepciones, pues en los flemones de la cara consecutivos a infecciones
de origen dentario, se obtienen muy buenos resultados con la Diatermia
Capacitiva, así como también empleándola para el tratamiento
de los panadizos en su primera fase de dolores, antes de que se haya coleccionado
el pus.
Las
enfermedades con tendencia a las hemorragias deben tratarse siempre con
especial precaución, teniendo cuidado de no comenzar un tratamiento
diatérmico pocos días después de una hemorragia, pues
la congestión diatérmica activa haría saltar los pequeños
trombos que ocluyen las boquillas sanguíneas lesionadas y se reanudaría
la hemorragia. Se debe tener en cuenta particularmente las advertencias
anteriores en la úlcera gástrica y duodenal y en la tuberculosis
pulmonar.
La
excesiva repleción gaseosa del intestino ha sido citada por algunos
autores como una contraindicación de la diatermia abdominal por
el temor de una posible quemadura interna; pero en realidad no es posible
determinar una quemadura de órganos profundos con la diatermia sencilla
antes de que la piel haya sufrido los efectos de un exceso de calor. El
caso no será lo mismo si se empleara el método de fuegos
diatérmicos cruzados, pues entonces deberemos ser más prudentes.
Asimismo, de los trastornos
de la sensibilidad en las enfermedades del sistema nervioso, central y
periférico se consideran como causa de una contraindicación
para el empleo del método, o por lo menos se advierte de la necesidad
de ser muy prudentes en la aplicación diatérmica, por el
posible riesgo de determinar graves quemaduras, dada la falta de sensibilidad
para el calor en cierta clase de enfermos (casos de siringomielia, anestesias,
etc.).
Bucky
señala como contraindicación de la diatermia ciertos casos
graves de neurastenia y de histerismo. Los individuos excesivamente nerviosos
soportan mal la Hipertermia, la cual les llega a perturbar el
sueño; en estos casos no se debe forzar un tratamiento que nos produciría
mayores perjuicios que las ventajas que pudiéramos btener. Si durante
las primeras sesiones vemos que los enfermos en lugar de mejorar empeoran,
se debe abandonar el método diatérmico y reemplazarlo por
otros remedios.
También
existe una contraindicación expresa ante la presencia de tumoraciones
malignas. La circulación de sangre y linfa, que la aplicación
diatérmica refuerza todavía más, podría favorecer
la diseminación de la metástasis.
La
aplicación de la Hipertermia está contraindicada
en presencia de marcapasos. Y también al diatermizar una zona que
tenga prótesis o implantes metálicos, ante el posible riesgo
de calentamiento interno del metal y de quemadura.
Está
contraindicada la penetración de productos abrasivos con Diatermia
Capacitiva, cuyas propiedades puedan verse reforzadas por el gran poder
penetrador del aparato.
Contraindicaciones
en ginecología
Las contraindicaciones
de la Hipertermia en ginecología son las siguientes:
La
insuficiencia cardíaca. En estos casos la hiperemia abdóminopelviana
puede determinar modificaciones de la circulación que lleguen a
producir el síncope, si la sesión es demasiado prolongada
o intensa.
En
las enfermas anémicas. Por causa de la estimulación del movimiento
hemolinfático, el calor diatérmico aumenta hemorragias genitales
al congestionar los órganos pelvianos, y puede debilitar su estado
general.
Durante
la época menstrual; cuando existen hemorragias o propensión
a ellas. La Hipertermia intensifica o reaviva las hemorragias
bajo la influencia del calentamiento. Se observa también que hemorragias
ya cohibidas son nuevamente desencadenadas por la Hipertermia.
Estas observaciones indican qué influencia ejerce la diatermia sobre
el riego sanguíneo de los órganos pelvianos y demuestran
la necesidad de interrumpir la diatermia en la época menstrual.
El
embarazo. El embarazo constituye una contraindicación absoluta
En
las agudizaciones de las genitalitis crónicas, y cuando en estas
últimas existen colecciones purulentas voluminosas. La diatermia
en los procesos infecciosos agudos puede ser inmediatamente seguida de
una elevación de la temperatura y de un aumento de los dolores,
en dependencia con la hiperemización activa del foco morboso. Cuando
aparece tras la termopenetración reacción febril y exacerbación
de los dolores, puede afirmarse con seguridad que existe en el organismo
un foco infeccioso todavía activo. Entre tanto, es conveniente abstenerse
de un tratamiento diatérmico, sino se tiene la intención
de llevar el foco a la fusión purulenta. |