La magnetoterapia en la epitrocleitis o codo de golfista


La magnetoterapia en la epitrocleitis o codo de golfista

Francisco Barrios, Fisioterapeuta

La epitrocleitis se experimenta como un dolor intenso en la cara interna del codo, exactamente en la epitróclea, supone un dolor lacerante que se eleva cuando intentamos realizar la pronación del brazo y también al flexionar la mano, el dolor se le va más aún si al perdonar el brazo o flexionar la mano se actúa contra resistencia. Aparece también dolor al presionar el tendón de origen de la musculatura flexo era de la mano.

Se le tiende a denominar codo de golfista pues entre los jugadores de golf es muy común este tipo de lesión ya que este deporte obliga precisamente realizando un esfuerzo muscular justo en pronación y flexión de la musculatura a la que antes nos hemos referido

El dolor no suele deberse en general a un impacto o un movimiento intenso, son las múltiples repeticiones las que acaban produciendo una inflamación del tendón que se inserta la epitróclea. Es aconsejable en los primeros instantes en los que se manifiesta el dolor aplicar frío inmediatamente, ello evitará o limitará ampliamente la evolución de la patología, si el movimiento produce dolor procuraremos limitarlo por medio de un vendaje funcional preferiblemente, el taping nos permite bloquear los movimientos que producen dolor sin impedir la actuación del resto de la musculatura, por lo tanto el trofismo local se mantendrá y el proceso de recuperación será más efectivo.

Será preciso aliviar de todo esfuerzo la musculatura afectada, verificar que ha dado origen a la lesión es imprescindible, no todas las epitrocleitis tienen su origen en relación al golf, así que comprender que ha dado origen a la lesión y evitar los movimientos que la generan supone prestar atención general a nuestra particular ergonomía en el mundo laboral o  del deporte.

MAGNETOTERAPIA EN EPITROCLEITIS

El uso de la magnetoterapia de baja frecuencia y con frecuencias bajas dentro de las mismas resulta particularmente eficaz en todo tipo de procesos inflamatorios  que cursan con dolor, se sugiere una duración del tratamiento de entre 40 y 60 minutos. En un caso agudo trabajaremos con frecuencias bajas, por ejemplo 15 hertzios y 40 minutos, en un caso subagudo de 20 a 25 hertzios Y 50 minutos, si es una epitrocleitis cronificada trabajaremos con mayor frecuencia e intensidad próxima a los 100 Gauss

Procuraremos colocar los solenoides de modo que envuelvan toda la articulación del codo

La magnetoterapia funciona en la epitrocleitis porque se produce un movimiento de las sustancias que se encuentran bajo su influjo, ya sea sangre, linfa o cualquier tejido mínimamente hidratado capaz de responder al campo magnético, los cambios no se detienen la superficie de la piel ya que una de las ventajas esenciales de la magnetoterapia es su gran capacidad de profundización.

Al facilitar la solubilidad en medio acuoso el trofismo mejora, las toxinas se  eliminan más rápido y los tejidos se oxigenan con mayor eficacia

Cuando aplicamos magnetoterapia a sobre un territorio se favorece el funcionamiento de la bomba sodio potasio y por tanto la normalización del potencial de membrana.

La magnetoterapia es un instrumento muy eficaz dentro del arsenal terapéutico del que disponemos los fisioterapeutas ya que actúa directamente sobre el síntoma dolor que es uno de los que más preocupa nuestros pacientes . El dolor además de producir una sensación desagradable sólida acompañado de una limitación de la amplitud articular del tejido afectado, así como de una sensación de pérdida de fuerza y dificultan el movimiento, no ser capaces de resolver el síntoma dolor es una de las principales causas por las que el paciente abandona el tratamiento terapéutico.

La magnetoterapia consigue actuar sobre el síntoma dolor por múltiples caminos, la baja frecuencia ha demostrado un potente efecto antiinflamatorio y por ello una liberación de la presión en la que se encuentran los tejidos dañados, con la magnetoterapia somos capaces de reducir la presión mecánica que se ejerce sobre el tejido nervioso nociceptor. Del mismo modo actúa provocando un efecto de relajación muscular, tan efectivo llega ser que se recomienda como una terapia contra el insomnio.

La utilización de la magnetoterapia ha demostrado ser eficaz en el aumento del reo sanguíneo local, siempre que aplicamos baja frecuencia y alta potencia sobre los más diversos tejidos del cuerpo humano se produce un ligero aumento de la temperatura y de la circulación, así que con la magnetoterapia obtenemos en el tratamiento de la epitrocleitis una disminución del dolor, un aumento del riego sanguíneo, una ligera elevación de la temperatura local y como suma de todo ello un potente efecto antiinflamatorio.

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