Magnetoterapia en tratamientos de fisioterapia


Magnetoterapia en tratamientos de fisioterapia

AUTOR:
Francisco Barrios Marco
Fisioterapeuta

Aunque los efectos de la magnetoterapia en el tratamiento de diversas patologías se conocen desde hace milenios, es de sobra conocida su aplicación práctica en la antigua China, es precisamente  en el siglo XX y XXI cuando la magnetoterapia alcanza todo su potencial.

La aplicación de los campos magnéticos en diversos territorios del cuerpo humano se simplifica ya  que aparecen equipos portátiles tanto para uso clínico como domiciliario que facilitan su uso debido a que resultan muy sencillos de utilizar. Todo ello junto a su eficacia ha favorecido la extensión de la aplicación de los campos magnéticos mucho más allá de la osteoporosis que constituyó en esencia una de las primeras aplicaciones en las que la magnetoterapia demostró una eficacia notable.

El momento actual la magnetoterapia puede ser utilizada en una gran cantidad de tratamientos con notable éxito, muchos de ellos no son usados en terapia física porque no se ha dado la suficiente formación en magnetoterapia o no se han actualizado los conocimientos que permitían actuar sobre patologías como:

  • Sudeck
  • Dismenorrea
  • Necrosis cabeza del fémur
  • Prostatitis
  • Calambres
  • Síndromes compresivos
  • Hernia discal
  • Gonartrosis
  • Pubalgia
  • Quemaduras
  • Úlceras
  • Cefaleas
  • Psoriasis
  • Asma bronquial
  • Bronquitis
  • Etc.,

Una lista intensiva sería prácticamente inagotable ya el potente efecto antiinflamatorio y analgésico de la magnetoterapia nos va ser útil prácticamente en cualquier patología que necesitemos reducir la inflamación y el dolor en nuestros pacientes, así que podríamos preguntarnos en cuál de las patologías que tratamos no sería útil la magnetoterapia.

Todo nuestro cuerpo funciona a base de procesos en los que influye el movimiento de las cargas eléctricas, la magnetoterapia es capaz de actuar a nivel celular favoreciendo la actuación de la bomba de sodio potasio, con ello facilita la despolarización y repolarización de la célula y con ello el aumento del nivel energético de la misma, actuando con campos magnéticos sobre los tejidos del cuerpo humano lo hacemos sobre la matriz misma de la vida y provocamos todo una serie de influencias positivas: magnéticas, eléctricas, químicas, que acabarán mejorando el ambiente intra y extracelular y por tanto facilitando una recuperación más temprana y de mayor calidad, o como mínimo haciendo que nuestro paciente sufra menos dolor.

Si el momento actual hay alguna técnica que ha demostrado su eficacia sin ninguna duda dentro de las terapias físicas esa es la magnetoterapia, en todos los estudios que se realizan siempre se llega a una misma conclusión: la alta eficacia de la aplicación de campos magnéticos especialmente en pacientes de elevada edad, en múltiples  estudios la efectividad de diversos tratamientos desde la artrosis de cadera a la lumbar o la de rodilla  en algunos aspectos supera el 90%

En una gran cantidad de casos cuando se aplica en tratamientos prolongados se ha observado  la inducción al sueño del paciente (favorece el descanso profundo), sobre todo en aquellas situaciones en las que el paciente realiza más allá de 15 o 20 sesiones de tratamiento.

En cierto modo la magnetoterapia es una técnica poco específica de tratamiento ya que en todos los casos y sobre los tejidos que tratamos produce un efecto vasodilatador que actúa sobre la circulación local, asimismo tiene un potente efecto de relajante muscular, antiinflamatorio y sobre el metabolismo del calcio, todo ello en conjunto favorece, además de otros, un potente efecto analgésico y de regeneración  de los tejidos tratados.

La hiperemia conseguida  genera un aporte de sustancias nutritivas y por ello colabora de forma activa en la vuelta a la normalidad de los tejidos dañados. Los campos magnéticos favorecen la absorción del oxígeno en la sangre y por tanto el nivel de oxigenación de la zona irrigada, una elevada concentración de oxígeno beneficiara las zonas isquémicas donde hasta el momento la circulación arterial se encontraba imitada en su capacidad de aportar oxígeno.

Está más que demostrado el efecto relajante sobre la musculatura tanto lisa como estriada de los campos magnéticos, además de la acción directa sobre cada una de las células del tejido muscular, el aumento de la circulación sobre la musculatura va a provocar ineludiblemente la relajación de los grupos musculares que tratemos con magnetoterapia.

Continuamente se descubren nuevos modos por los que los campos magnéticos son capaces de colaborar eficazmente con un tratamiento rehabilitador de calidad, estimulan los fibroblastos, aumentan la acción enzimática, activan los osteoblastos, en suma: la magnetoterapia es una terapia física que además de figurar como un componente esencial de cualquier clínica de fisioterapia ya empieza a ser adoptada directamente por los pacientes como un medio para reducir, sin efectos secundarios, el dolor y la inflamación, mejorando o induciendo el sueño además, siendo en la actualidad prácticamente la única técnica que podemos usar con eficacia en cualquier tratamiento en el que haya pérdida de tejido óseo.

Categorías: