ORIGENES DE LA TÉCNICA DE LA DIATERMIA II


ORIGENES DE LA TÉCNICA DE LA DIATERMIA II

AUTORES:
Francisco Barrios Marco.
Esmeralda Banacloy Martinez.
Fisioterapeutas

orígenes de la diatermiaDesde el comienzo se verificó  que las corrientes de alta frecuencia no producían estimulo alguno de contracción muscular, no hay ninguna respuesta motora,  lo que sí ocurre con las corrientes de baja y media frecuencia tales como el Tens, galvánicas, interferenciales, etc., precisamente esa respuesta motora con bajas intensidades les incapacita para trabajar con grandes cantidades de energía la cual provoca los cambios fisiológicos que buscamos con la Diatermia.

Con la alta frecuencia diatérmica podemos actuar con una energía muy alta y localizada en la  parte del cuerpo que seleccionamos con la finalidad de provocar cambios metabólicos.

La diatermia capacitiva  trabaja con potencias de 100 W que se transforman en el interior de cuerpo en energía calorífica lo cual producirá una sensación térmica muy elevada. Es lo más parecido a un estado febril obtenido a voluntad permitiéndonos  controlar  el lugar, tiempo y la temperatura que se produce.

Es precisamente ese potente calor profundo lo que hace que al comienzo de usar esta técnica se la bautizara como endotermia, termo penetración y ya posteriormente Diatermia, que es el término aceptado en la actualidad en sus dos modalidades: capacitiva y resistiva.

En el momento presente la Diatermia se define como una técnica de Fisioterapia que logra un calentamiento profundo por medio de la aplicación de corrientes de alta frecuencia.
De todos modos no está de más destacar que quizás de entre todos los nombres del pasado y presente como hipertermia, radiofrecuencia, etc., el que define mejor esta técnica es endotermia pues de forma breve engloba tanto la producción de calor como que su origen es interno.

Los científicos que investigaron esta técnica pretendían utilizar la alta frecuencia para calentar el interior del cuerpo humano y al mismo tiempo definir los efectos en el territorio seleccionado.
La mayoría de las patologías que tratamos los fisioterapeutas tienen que ver con un aumento del tono muscular, la cual es causa o consecuencia de diversar patologías, como por ejemplo las tendinitis, fascitis, bursitis, contracturas, epicondilitis…, todas ellas generan dolor y por tanto una contractura refleja, si conseguimos disminuir el exceso de tensión muscular se reducirá la sobrecarga sobre el músculo y el tendón, alcanzando evoluciones muy positivas en las patologías a tratar.

Sin embargo si aplicamos calor por el método tradicional, es decir, a través de la piel, con infrarrojos, parafango, baños…, puesto que disponemos de un buen sistema de refrigeración por medio de la circulación periférica y la sudoración, el calor penetrará muy poco hacia el interior  y el músculo apenas se calentará.

Cuando  el tejido muscular se ve sometido a un exceso de tensión y no puede volver a la situación de reposo, manteniendo un estado de acortamiento, se produce un paso de sol a gel en los coloides del tejido muscular, al realizar una exploración percibiremos el músculo con unos nódulos que incluso parece que podemos desplazar y hay una especie de crepitación al realizar presión la cual resulta dolorosa al paciente, es lo que conocemos como miogelosis.

Con la diatermia obtendremos un resultado excepcional desde la primera sesión, sin embargo con otros métodos de termoterapia eso no sucede y en caso de que ocurriera (en miogelosis muy recientes) la mejoría no persiste en el tiempo.

Los  primeros investigadores citados anteriormente, médicos y físicos, se plantearon la cuestión de cómo alcanzar un tejido profundo que está muy hidratado y conseguir generar en él un calentamiento importante. Colocaron el tejido a tratar entre dos placas (llamaremos placa pasiva a una y electrodo activo a la otra), una carga positiva cargará una de las placas y otra negativa el electrodo activo, en cierto modo hablamos de un condensador con la particularidad de que cada placa cambiará de polaridad centenares de miles de veces por segundo, se producirá un campo electromagnético entre ambos electrodos  que repelerá  las cargas del mismo signo atrayendo a las del signo contrario, generando una fuerza electromotriz responsable del calentamiento profundo.

Dentro de nuestro cuerpo se encuentran iones y moléculas que aunque les suceda como el agua, que está equilibrada eléctricamente, no son elementos isoeléctricos al 100% y cuando se ven sometidos a un campo electromagnético potente se ven sometidos a un movimiento o vibración, el cual por fricción transformara esa fuerza electromotriz en un aumento de la temperatura en el interior del cuerpo. Por eso hablamos de un proceso de transformación o conversión de  una gran cantidad de energía eléctrica y magnética en un desplazamiento que va a generar un aumento de la temperatura en profundidad.

Como en nuestro cuerpo hay un gran porcentaje de agua y además las bursitis, tendinitis, los procesos inflamatorios en general implican un mayor contenido líquido, precisamente por ello podemos calentar la zona afectada de forma más efectiva. Lo que diferencia la diatermia capacitiva de la termoterapia clásica es que al conseguir incrementar el riego sanguíneo en profundidad de un territorio concreto, como efecto segundario del calentamiento producido y sin que se caliente enormemente la superficie del cuerpo se aumenta el drenaje de las sustancias de desecho, eliminando el CO2, disminuyendo la acidez del tejido y aumentando la oxigenación del mismo, consiguiendo que el tejido tratado cambie su PH, se vuelva menos ácido,  lo cual ayuda a la recuperación del mismo. Otra de las ventajas de esta técnica es que realmente con ese desplazamiento de iones lo que se produce es una aceleración de la bomba Na/K, de modo similar a como sucede con la magnetoterapia, se actúa  a nivel celular obteniendo en ocasiones una recuperación tan rápida que, a menos que se tenga mucha experiencia en el uso de esta técnica, llega a sorprender.

En resumidas cuentas lo que la diatermia capacitiva consigue es un efecto antiespasmódico, relajante por medio del calor que provoca, un efecto antálgico, antiinflamatorio  y una reactivación del metabolismo celular.

Todo ello tuvo su origen en pioneros como Tesla, Zeynek, D´Arsonval y Nagelschmidt.

Si quieres ampliar información puedes acceder al Aula Virtual de Diatermia desde el siguiente enlace:
https://www.efisioterapia.net/tienda/diatermia/index.php

Aparatos de diatermia