La inactividad física es el cuarto factor de riesgo de mortalidad global. Las personas son cada vez más inactivas, con muchos adultos pasando el 70% o más de las horas del día sentados. Esto implica que aumente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, además de cáncer de colon, cáncer de mama, hipertensión, ictus y diabétes tipo II.