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Diatermia Capacitiva y resistiva

Aunque ambas técnicas se encuentran integradas en un mismo equipo, en esencia son muy diferentes, la diatermia capacitiva ejerce una acción en profundidad debido al efecto condensador y en relación a su capacitancia conseguiremos diversos tipos de calentamiento y efectos en los tejidos sobre los que actuamos. No transmitimos corriente eléctrica alguna directa desde el electrodo activo o el pasivo.

La técnica resistiva produce calentamiento debido al efecto Joule, los dos electrodos son metálicos y entre ambos circula corriente eléctrica, los tejidos con mayor resistencia al paso de la corriente se calentarán más, así pues ligamentos, tendones, piel, grasa y tejido óseo van a calentarse más con la técnica resistiva que con la capacitiva si se trabajara con idéntica potencia. Hagamos la salvedad de recordar que para evitar quemaduras la técnica resistiva trabaja aproximadamente con un 30% de la potencia que puede alcanzar la técnica capacitiva.

Debido a que podemos trabajar con más Intensidad y por tanto con unas posibilidades de lograr un mayor aumento de temperatura y profundidad, la técnica capacitiva será siempre nuestra primera elección. Ello no implica que no podamos combinar  ambas técnicas si consideramos que vamos a obtener un resultado más rápido y efectivo. Es aconsejable especialmente esta combinación cuando tras un tratamiento con la técnica capacitiva aparecen sobre la piel unas típicas manchas o zonas rojas muestra de una hiperemia localizada, la mayor parte de los casos la actuación con la técnica resistiva en esos puntos nos permitirá optimizar los resultados.

Por tanto la gran potencia y capacidad de penetración de la técnica capacitiva la convierte en la técnica de elección para todo tipo de tratamientos, teniendo en la técnica resistiva una firme aliada en terapias más superficiales y que afectan fundamentalmente a ligamentos y tendones, incluso tejido óseo próximo a la piel.

En cuanto a la discusión estéril acerca de que técnica penetra más, es tan fácil demostrarlo que resulta absurdo pensar que aún se mantiene la creencia de que la técnica resistiva penetra más profundamente. Cualquier profesional que disponga de un equipo de diatermia puede comprobarlo del siguiente modo:
Colocamos un dedo en contacto con la placa pasiva y aplicamos sobre la muñeca el electrodo grande capacitivo, subimos la intensidad al 60% la potencia máxima y observaremos como parece que el calor empieza a subir desde el pulpejo por las falanges  hacia la mano, pudiéndose medir incluso con una regla pasados un par de minutos hasta donde se percibe el calor. Repitamos lo anterior con la técnica resistiva al 60% su potencia máxima y a partir de este instante ya no tendremos dudas acerca de que técnica penetra más.

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