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Electroestimulación previa a la práctica deportiva

Electroestimulación significa entrenar de un modo seguro y compatible con nuestro deporte acercándonos a mejorar nuestro rendimiento de forma segura e individualizada. Conforme vamos viendo las diversas posibilidades que tiene la electroestimulación neuromuscular nos damos cuenta que junto a su sencillez reúne unas características de aplicación que la transforman en una técnica aparentemente compleja y ello es así porque las posibilidades de utilización de un electroestimulador son quizás mayores de las que pensamos antes de empezar a utilizarlo.

Resulta especialmente útil el calentamiento con electroestimulación en aquellas zonas del cuerpo en las que aún queda algún rastro de lesión, podemos entrenar y no lo hacemos porque notamos molestias en la puesta en marcha, es aquí donde utilizar los programas de calentamiento con electroestimulación nos permite preparar la articulación como la rodilla o el tobillo y comenzar la práctica deportiva en mejores condiciones, indudablemente no nos estamos refiriendo al período estrictamente competitivo en el cual no es recomendable actuar ni siquiera con secuelas leves de una lesión, por otro lado en el período genérico no podemos dejar de entrenar con unas ligeras molestias y es aquí donde nos tiene muy bien contar con un buen electroestimulador que nos permite realizar un calentamiento y después del mismo veremos como comenzamos la práctica deportiva con una mejor sensación física.

En período competitivo jamás calentaremos con programas ni con intensidades que supongan un gasto energético importante ya que no queremos elevar el nivel de ácido láctico en sangre y con ello mermar nuestras posibilidades. Un ejemplo podría ser en la práctica del tenis realizar un calentamiento en la zona del epicóndilo y en la muñeca de la mano con la cual sujetamos la raqueta para tener listos los músculos de cara al intenso esfuerzo que vamos a someter esos territorios.

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