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Electroestimulación y contracción voluntaria

Para realizar una contracción isométrica o un movimiento voluntario el cerebro genera un impulso que viaja por el sistema nervioso central hasta el nervio motor, se produce una descarga en la placa motora muscular y se logra de forma regulada una contracción o un movimiento, es un proceso muy complejo y al mismo tiempo muy rápido unas neuronas van relevando a otras produciéndose fenómenos de polarización y despolarización hasta que el final se cumple el objetivo que deseábamos: una contracción, esta será más o menos potente en relación a la intensidad del estímulo inicial de tal forma que habrá de alcanzarse un estímulo umbral suficiente para que se realice una mínima contracción, por debajo del mismo ésta no se producirá, conforme el estímulo es mayor también lo será la contracción o la intensidad del movimiento.

La electroestimulación neuromuscular provoca una descarga en la piel que viaja hasta el nervio motor e induce una descarga en la placa motora produciéndose así una contracción, no es el cerebro sino el electroestimulador el encargado de generar el impulso eléctrico que conducido por el nervio motor realizará el trabajo que deseamos, tanto la contracción voluntaria como en la obtenida por medio de impulsos eléctricos el resultado final será el mismo: una contracción muscular.

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