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Presoterapia en el tratamiento de retención de líquidos.

Los equipos de presoterapia todavía no se hallan muy extendidos en los centros de Fisioterapia, ello se debe a que los fisioterapeutas estamos más orientados al tratamiento de patologías del sistema musculo esquelético.

El concepto de cliente – paciente se instaurará más pronto que tarde y las presoterapias nos ayudarán a proporcionar un tratamiento eficaz a nuestros pacientes en multitud de patologías que no cursan con un dolor agudo tales como una tendinitis o una fractura, pero que suponen una serie de molestias insidiosas y constantes a las que se desea poner freno.

En los estudios de Fisioterapia se dedica mucho tiempo a la aplicación del ultrasonidos del tens, a las movilizaciones de todo tipo, pero apenas nada a una técnica tan propia de la Fisioterapia como la presoterapia, algunos hemos visto el primer equipo neumático de compresión descompresión al finalizar

nuestros estudios en la Facultad, no recibimos formación durante la carrera y no sucede siempre, pero es común que así ocurra.

Sin embargo con la presoterapia podemos mejorar la salud de nuestros pacientes, además de resultarles una técnica agradable y relajante, es el tipo de terapia que en todos los casos hace que el paciente salga de nuestra clínica encontrándose mejor que cuando llegó.

Con la presoterapia podemos: -Mejorar la circulación de retorno, liberando al corazón del esfuerzo que supone retornar al torrente circulatorio el líquido extravasado, especialmente de territorios que se encuentran distales del órgano encargado de impeler el líquido sobrante intersticial. - Es una ayuda inestimable en el Drenaje linfático, ya sea como técnica principal o accesoria. - Su utilidad en el apartado estético no es nada desdeñable y se ha tenido en cuenta en medicina estética desde hace décadas, su eficacia para disminuir el perímetro engrosado de las piernas y provocar un alivio inmediato cuando se sienten las cansadas, está más que demostrado.

El Drenaje linfático manual es una técnica extraordinaria para favorecer el retorno de la linfa a la circulación y restablecer una normalización de los territorios en que ésta se ha acumulado en exceso. Es cierto que puede ser el tratamiento de elección, si se necesita DLF se necesita DLF, pero también hay que tener en cuenta que una presoterapia con certificación sanitaria usada por un paciente en su domicilio con el consejo de un profesional sanitario, puede hacer mucho para extender en el tiempo los beneficios de un buen Drenaje linfático manual. Indudablemente una técnica de compresión secuencial externa de tipo neumático puede prestarnos un apoyo inestimable en el tratamiento del linfedema en su fase inicial, no es la presoterapia una técnica a usar de modo indiscriminado, ni es un remedio para todo tipo de patologías circulatorias. Siempre va a ser preciso un buen diagnóstico y unas recomendaciones de tratamiento para el uso de la presoterapia adaptadas a cada paciente concreto. Aplicada con todos los cuidados referidos la presoterapia es un medio eficaz para el tratamiento de las patologías de la linfa, varices y problemas circulatorios. La presión positiva, intermitente y secuencial que proporciona una presoterapia favorece el retorno venoso y linfático. Es preciso destacas que esa presión ha de ser percibida como un masaje suave y agradable, presiones excesivas pueden romper arteriolas y vénulas.

La presoterapia actúa favoreciendo la expulsión de la linfa y el líquido intersticial del territorio sobrecargado, con una presión moderada los líquidos extravasado pasan hasta colectores venosos y linfáticos sanos que de ese modo pueden evacuar el exceso de líquido favoreciendo la homeostasia interna.

Está comprobado que el aumento de presión moderada con una presoterapia incrementa el paso del liquido extravascular a la circulación de retorno, permitiendo un aumento del drenaje eficaz del liquido estancado.

En la actualidad la presoterapia forma parte del tratamiento de elección del linfedema en sus primeras fases.

La presoterapia no es el único factor a tener en cuenta, el paciente puede hacer mucho para favorecer su circulación, habremos de intentar aportar siempre unos sencillos consejos: -Cuidar el peso, la obesidad va a ocasionar siempre problemas circulatorios. - Evitar un consumo excesivo de sal, conservas, alimentos tratados y embutidos. - Evitar el consumo de alcohol, café y otros excitantes. - Consultar a un especialista siempre que se perciba algún empeoramiento. - Hacer ejercicio aeróbico al menos tres veces por semana, hay que sudar un poco pero sin déficit de oxígeno. - Visita al Fisioterapeuta, acostúmbrate al masaje y déjate aconsejar.

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