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Programas standard que podremos encontrar en un buen electroestimulador

Previamente vamos a recordar y definir conceptos clave como electroestimulación, intensidad, y diversos tipos de impulso como el relajante, de calentamiento, de drenaje, Tens, etc. para luego pasar a explicar ampliamente los modelos de programas más aconsejados y que suelen encontrarse en los mejores electroestimuladores.

Electroestimulación e intensidad del estímulo.

Vamos a poner como ejemplo características de un electroestimulador muy competitivo en relación a su calidad precio, como lo es el T_ONE EVO II, de tal modo que las particularidades de los tipos de corrientes específicas a que nos referiremos se encuentran todas disponibles en el citado equipo.

La Electroestimulación se fundamenta en la entrega al cuerpo humano de micro impulsos eléctricos localizados engendrados con un electroestimulador y transferidos a los electrodos situados en el cuerpo por medio de los cables de conexión. Los campos de aplicación de la electroestimulación son: terapia del dolor, recuperación del trofismo muscular después de traumas o intervenciones quirúrgicas, entrenamiento atlético y tratamientos estéticos. Para cada una de estas aplicaciones son utilizados impulsos eléctricos determinados. La intensidad del estímulo puede visualizarse en la pantalla del electroestimulador, por cada canal con una escala creciente de 0 a120. En los programas de Deporte y Belleza la intensidad se distingue según el tipo de músculo o programa utilizado; ahora precisamos como establecer la justa intensidad según el impulso utilizado.

Los tipos de pulsos se pueden subdividir de la siguiente manera:

Electroestimulación para el calentamiento: De forma progresiva se va elevando la intensidad de carga que se le exige al músculo para así prepararlo de cara a un esfuerzo posterior más elevado, en este caso será necesario producir un estímulo con intensidad a crecimiento gradual, de modo que eleven el metabolismo del músculo tratado. Un poco como sucede con un automóvil: antes de llevarlo a los máximos regimenes de vueltas hace falta calentar el motor.

Electroestimulación de contracción tonificante, estimulante, amiotrofia: durante el impulso estimulante el músculo tratado tendrá que producir llamativas contracciones. Se notará también como a ojos vista el músculo tiende a aumentar de volumen. Se aconseja elevar la intensidad gradualmente, en la primera contracción, para localizar un justo confort de estímulo. En la segunda contracción estimulante se elevará posteriormente la intensidad hasta alcanzar el umbral subjetivo soportable, esta operación deberá ser repetida de contracción en contracción, hasta llevar la carga de trabajo a los niveles de intensidad aconsejados en la descripción de los programas individuales. Se aconseja además apuntar las intensidades alcanzadas para tratar de mejorar el nivel de estímulo y por consiguiente las prestaciones.

Electroestimulación para masaje, relajante, recuperación activa: la intensidad tendrá que ser regulada para que resulte una sensación cómoda, logrando un masaje del músculo tratado. Se aconseja regular la intensidad a valores tales de conseguir un masaje absolutamente confortable. Debe tenerse en cuenta que en este caso no hace falta resistir intensidades elevadas, porque se trata de un masaje, por tanto será posible elevar la intensidad sin excesos.

Electroestimulación para capilarización: gradualmente incrementar la intensidad hasta producir un estímulo constante y visible del área tratada; se consulta un umbral de estímulo mediano, siempre debajo del umbral del dolor.

Electroestimulación para lipólisis y drenaje: el efecto "bombeo" es producido por contracciones tónicas secuenciales. Ahora la intensidad tiene que ser suficiente a producir estas contracciones: cuanto mayor sea la contracción, mayor será el efecto bombeo inducido. Pero atención no es útil resistir a una intensidad elevada tal que produzca dolor. Se aconseja ejecutar las primeras sesiones de electroestimulación a intensidades bajas de modo que permitamos al organismo adaptarse a las sensaciones nuevas. De este modo el aumento de intensidad será gradual y para nada traumática.

Electroestimulación y tens: en los programas tens, la intensidad debe ser regulada entre el umbral de percepción y el umbral de molestia. El límite máximo es representado por el momento en que la musculatura circundante el área tratada inicia a contraerse. Es aconsejable no ir más allá de tal límite.

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