¿Te ayudamos? 961140219
Sesamoiditis: causas y tratamiento

Sesamoiditis: causas y tratamiento

Síntomas tan leves como un pequeño dolor o molestia pueden derivar en una enfermedad mucho más grave de lo que pueda parecer, por lo que conviene mantenerse bien informado y conocer cuáles son los riesgos con los que tratamos según la situación.

Con esto no queremos alarmar. ¡Nada más lejos de la realidad! Lo que pretendemos es dar un toque de atención a todas aquellas personas que sufren un dolor y que, por resultarles insignificante o poco preocupante, lo dejan estar, desencadenando muchas veces en problemas más serios.

Es el caso de personas aquejadas con sesamoiditis. Una enfermedad que muchos deportistas, y no deportistas, padecen pero que en los primeros síntomas de la enfermedad no le dieron la mayor importancia, y se encuentran con el paso del tiempo, con una cronificación de la misma cuyo máximo exponencial es el dolor.

En este artículo vamos a tratar de explicar lo más importante sobre la sesamoiditis, una patología que refiere dolor en el pie y puede llegar a ser altamente incapacitante. Proporcionaremos una definición y origen, estableceremos los síntomas clave y hablaremos sobre los distintos tratamientos con los que se puede hacer frente a la enfermedad, siempre en términos generales. Recuerda, que el único que puede darte un diagnóstico certero y un tratamiento adecuado es un médico especialista.

Sesamoiditis: todo lo que necesitas saber

Como avanzábamos unas líneas más arriba, la sesamoiditis es un dolor, más o menos intenso, que puede ir acompañado de inflamación o fractura. Recibe este nombre por los huesos afectados, los sesamoides. Están localizados en el metatarsiano que conduce al dedo índice y que ayudan al pie en la marcha.

Esta enfermedad tiene su origen en un cambio de posición de los huesos sesamoideos debido a alteraciones en la estructura del pie, así como a la excesiva presión de dichos huesos contra el suelo.

¿A quién ataca especialmente esta enfermedad? Lo cierto es que puede afectar a cualquier persona, pero el perfil habitual del paciente de sesamoiditis responde a las siguientes características:

  • Practicantes de actividades deportivas que impliquen cualquier tipo de impacto como es el caso de bailarines, jugadores de baloncesto, corredores, triatletas... entre otros. De hecho, en el caso de los atletas la sesamoiditis puede aparecer por el uso de calzado minimalista que favorezca el impacto del pie contra el suelo.
  • Personas con el arco del pie muy elevado.
  • Personas que tengan juanetes.

Todas estas personas son susceptibles de padecer sesamoiditis. También personas que usan calzado poco adecuado de forma continua tienen más papeletas que quienes usan zapatos anatómicos.

Síntomas de la Sesamoiditis

El dolor que produce la sesamoiditis suele ser muy localizado, y empeora al caminar, así como al utilizar calzados con suela delgada flexible o con tacones altos.

Tal y como mencionamos previamente, puede producirse una inflamación en la zona, así como una fractura de los sesamoideos que también cause dolor, hinchazón e inflamación.

En definitiva, se trata de una enfermedad bastante molesta que requiere del tratamiento adecuado para apaciguar el dolor y poder hacer vida normal.

Tratamientos para la Sesamoiditis

Entre las principales vías de tratamiento encontramos el cambio de calzado que cause el dolor, si ese es el origen.

En caso de que los síntomas persistan después de hacer dicho cambio, el profesional sanitario responsable suele prescribir un tipo de calzado de suela gruesa, así como una ortesis con las que reducir la presión ejercida sobre los huesos sesamoideos.

Otros tratamientos incluyen el uso de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, inyección de corticoide o anestésico local y, sobre todo, la magnetoterapia.

Esta patología reacciona muy bien a la terapia con campos magnéticos reduciendo la inflamación y el dolor. Además, en caso de fractura del sesamoideo, la magnetoterapia favorece la consolidación ósea y, por tanto, el periodo de recuperación de la fractura se reduce considerablemente.

Finalmente, en casos extremos, puede recurrirse a la extirpación quirúrgica del sesamoideo. Sin embargo, esta se trata de una medida bastante polémica ya que puede acabar afectando a la movilidad del pie, por lo que conviene considerar primero otras opciones.

Comparte este post

¿Quieres saber más sobre Magnetoterapia?

Suscríbete a nuestro newsletter sobre magnetoterapia

Aparatos de Magnetoterapia recomendados