Entrenamiento con electroestimulación neuromuscular y tareas cotidianas


AUTOR: Francisco Barrios Marco, Fisioterapeuta

Entrenamiento con electroestimulación neuromuscular y tareas cotidianasPodemos utilizar electroestimulación en muchas ocasiones al mismo tiempo que realizamos las labores de nuestro diaria, muchos de nuestros quehaceres cotidianos nos permiten conciliar las horas que estamos en nuestro domicilio y el entrenamiento con electroestimulación. No pretendemos en estos casos realiza sesiones de preparación con carga máxima o submáxima, aunque en algunos momentos en los que permanezcamos inmóviles viendo la televisión o simplemente estando sentados reposando sí que podríamos llegar a aproximarnos a una tensión submáxima.

Un fisioterapeuta puede aconsejarnos del uso de programas de rehabilitación para estos momentos, también podemos utilizar con comodidad los programas de relajación o masaje así como los de drenaje y cualesquiera otros que sean eficaces para mejorar la circulación local, en general nos movemos en un rango de intensidades de entre 30 y 40 mA. .

Si nos detenemos unos momentos a pensar llegaremos a la conclusión de que es posible utilizar la electroestimulación en nuestro hogar en un gran número de situaciones teniendo en cuenta especialmente que nunca deberemos realizar un trabajo con electroestimulador sobre la zona que en ese momento sea más activa de forma voluntaria, si estamos pelando patatas es mejor que no pongamos en marcha un programa agonista antagonista sobre bíceps y tríceps e incluso si estamos trabajando cuádriceps o bíceps femoral lo hagamos a intensidades moderadas, prestando atención a lo anterior y usando el sentido común verificaremos que en muchas ocasiones tendremos a nuestra disposición en nuestra residencia un equipo muy útil con el que además de realizar otras tareas podemos mejorar la condición de abdominales y lumbares, musculatura de la espalda, quizás sobre todo y fundamentalmente las piernas.

Las acciones deportivas cíclicas que se practican de forma moderada también nos permiten hallar el modo de usar los estimuladores musculares al mismo tiempo que realizamos un ejercicio activo moderado, es más sencillo cuando lo realizamos en casa por ejemplo con una cinta de marcha o con una bicicleta estática, además cuando lo practicamos en nuestro domicilio y sin riesgo alguno podemos utilizar programas que nos permitan un esfuerzo más intenso, indudablemente si utilizamos electroestimulación en un paseo con bicicleta o caminando por la calle ello va a mermar ligeramente nuestra atención aunque no nos hemos cuenta y por lo tanto en estos casos sólo sería recomendable su uso cuando el riesgo es mínimo o nulo y desde luego utilizando programas de recuperación, de drenaje o de masaje suave.

Destacamos en otros apartados el ahorro de tiempo que supone la electromusculación e incluso la recuperación muscular tras el esfuerzo con un electromusculador, el poder utilizarlo en las situaciones que hemos relatado anteriormente nos permite afianzarnos en la gran ventaja de tiempo que supone para nosotros la utilización de este material que complementará de forma muy eficaz la práctica activa del deporte y mejorará nuestro rendimiento y recuperación difiriendo también el riesgo de lesiones implícito a la práctica de cualquier deporte.

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