Lipedema: Guía completa y tratamiento

¿Te preocupa la acumulación de grasa en brazos y piernas? Podría ser lipedema, una condición crónica que afecta, sobre todo, a las mujeres. El lipedema va más allá de ser un problema estético, porque aparecen problemas de sensibilidad, dolor, picor, pesadez o incluso movilidad. Descubre aquí sus causas y qué opciones de tratamiento tienes. 

Lipedema: Guía completa y tratamiento
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13/06/2024 | Actualizado: 13/06/2024 13/06/2024
  1. ¿Qué es el lipedema?
    1. ¿Cuáles son las causas del lipedema?
    2. ¿Qué diferencias hay entre lipedema, obesidad y linfedema?
  2. Síntomas y diagnóstico del lipedema
  3. Los 3 tipos de lipedema
  4. Tratamientos y manejo del lipedema
    1. Opciones de tratamiento: desde estilo de vida hasta procedimientos médicos
  5. Aspectos avanzados y apoyo para el lipedema
    1. ¿Cuál es la evolución del lipedema?

¿Te preocupa la acumulación de grasa localizada en brazos y piernas? Esto se conoce como lipedema, que es la acumulación anormal de tejido adiposo subcutáneo. Lo sufren aproximadamente el 5 % de las mujeres y, en algunos casos, se confunde con la obesidad.

En este artículo hablaremos de esta condición y te ofreceremos distintas opciones para abordarla, explorando a fondo las opciones de tratamiento y consejos prácticos.

¿Qué es el lipedema?

Es una enfermedad del tejido graso que conlleva el acúmulo progresivo de células adiposas en ciertas zonas del cuerpo. Es crónica, progresiva y, generalmente, afecta a las piernas, pero también puede darse en los brazos.

Afecta casi de forma exclusiva a mujeres (99 %). Además, los expertos estiman que entre un 4 y un 11 % de la población mundial femenina lo padece en diferentes grados, sin discriminación por raza.

¿Cuáles son las causas del lipedema?

No se conocen con exactitud las causas del lipedema, pero puede deberse a la permeabilidad intestinal. Como consecuencia de una alteración de carácter inflamatorio, se modifica la microbiota intestinal y las citoquinas se adentran en el torrente sanguíneo.

Las citoquinas son unas proteínas que actúan sobre el sistema inmunitario y otras células sanguíneas, como las de la grasa, inflamándolas hasta 10 veces su volumen normal. Esto desencadena en el organismo una respuesta: la de producir más células para tratar de redistribuir la grasa entre ellas. Aun así, las citoquinas también llegan a esas nuevas células y las inflaman.

En consecuencia, el lipedema favorece un círculo vicioso de aumento en el número y tamaño de las células adiposas.

Por otro lado, también cabe mencionar que existen componentes genéticos y hormonales en el desarrollo de esta enfermedad. La llegada de la pubertad y los cambios hormonales pueden ser el detonante o causar su intensificación. De igual modo, el embarazo, la menopausia y el consumo de anticonceptivos también afectarán a su sintomatología.

¿Qué diferencias hay entre lipedema, obesidad y linfedema?

La OMS (Organización Mundial de la Salud) reconoció en 2018 el lipedema como enfermedad. Aun así, muchas veces pasa desapercibido, por lo que está infradiagnosticado. Asimismo, se confunde con mucha frecuencia con un linfedema, una lipodistrofia o la obesidad.

Para diferenciarlo de la obesidad y el sobrepeso, hay que explicar que en estos últimos la ganancia de volumen es global. En cambio, en el lipedema el aumento de los miembros es desproporcionado si lo comparamos con el tronco y las piernas.

De igual modo, los síntomas del lipedema son dolor y molestias, pero no sucede lo mismo ni en la obesidad ni en el sobrepeso. Además, hay que tener presente que en el 50 % de las pacientes puede existir también sobrepeso. Es decir, no son problemas excluyentes.

Por otra parte, si nos fijamos en el linfedema, en este caso el problema es del sistema linfático. Esto quiere decir que el volumen de la pierna se hace cada vez mayor debido a la acumulación de la linfa tanto en la piernas como en el pie. Además, este aumento es asimétrico. Sin embargo, en un lipedema el volumen se acumula por encima de los tobillos y los pies tienen un tamaño normal.

Causas y Factores de Riesgo del Lipedema

Síntomas y diagnóstico del lipedema

El lipedema tiene distintos síntomas que aumentan con el paso del tiempo. Los más habituales son:

  • Aumento de sensibilidad al contacto.
  • Aparición de hematomas.
  • Copa de Cuff (el volumen graso se acumula sobre los tobillos).
  • Limitación de la movilidad.
  • Mayor volumen en la zona afectada y desproporción con respecto a otras zonas del cuerpo.
  • Presión en los gemelos.
  • Procesos de inflamación repentinos.
  • Picor constante.
  • Sensación de pesadez y dolores continuos en las piernas.

Solo un profesional experimentado está capacitado para realizar un diagnóstico de lipedema adecuado. Para ello, necesitará estudiar el historial clínico del paciente y realizar una exploración física.

Si tras el reconocimiento concluye que el resultado es positivo, tendrá que valorar el grado de lipedema y, con ello, pautar el tratamiento apropiado.

Los 3 tipos de lipedema

Existen 3 grados de lipedemas y podemos diferenciarlos según sus características:

  • Grado I
    Los síntomas son leves. Podemos observar que la superficie de la piel es normal y el tejido graso es blando. Es posible palpar diminutos bultos o nódulos de grasa y durezas.

  • Grado II
    Aparecen las imperfecciones. En este caso, la superficie de la piel es irregular y dura, lo que conocemos como piel de naranja. Esto se produce por la acumulación de células grasas.

    Es posible que aparezcan hematomas y puedes tener cierto dolor localizado. Aquí los nódulos son más grandes, como del tamaño de una nuez.

  • Grado III
    Aparecen nódulos de gran tamaño y se pierde la elasticidad de la piel en las zonas afectadas. A simple vista, puedes apreciar cómo su superficie está deformada por el tejido adiposo. Se ve claramente en los tobillos y en las caderas, donde abundan nódulos de tamaños variados.

    En este punto pueden aparecer enfermedades como estancamiento linfático o artritis de rodilla debido a la acumulación de grasa y la inflamación de las extremidades.

Grados de lipedema

Tratamientos y manejo del lipedema

Ya hemos comentado que el diagnóstico de este problema no es sencillo. Aun así, una vez que se ha conseguido, es posible optar por dos tipos de tratamiento: conservador o quirúrgico.

Veamos en qué consiste cada uno de ellos.

El tratamiento conservador para el lipedema reduce los síntomas y alivia el dolor; sin embargo, apenas disminuye el volumen graso. En él, se realizan masajes linfáticos y se recomienda utilizar medias de compresión y realizar deportes en agua (3 veces al día).

Por su parte, el tratamiento quirúrgico para el lipedema consiste en una liposucción con la técnica WAL o de descompresión asistida por agua pulverizada. De este modo, se recupera la forma anatómica y se mejora la calidad de vida, puesto que desaparecen tanto la pesadez como el dolor.

Opciones de tratamiento: desde estilo de vida hasta procedimientos médicos

A pesar de que el tratamiento conservador no acabe con la enfermedad, creemos necesario detenernos un poco más en él.

En muchas ocasiones, las personas que sufren esta enfermedad tienen una sensación de frustración y desesperación elevadas porque "viven a dieta" y no consiguen su objetivo de disminuir su volumen. Y es que esta enfermedad precisa de un tratamiento multidisciplinar para poder frenar su progresión.

Como base, debemos saber que las células adiposas afectadas tienen una respuesta limitada a las dietas y al ejercicio físico intenso. Aun así, modificar su aspecto no es una tarea imposible.

Un estilo de vida activo acompañado de una alimentación saludable es fundamental para conseguirlo. En este sentido, la dieta mediterránea es tu aliado perfecto, puesto que limita los hidratos de absorción rápida y promueve el consumo de los complejos.

Asimismo, como decíamos, la actividad física acuática es de gran ayuda. Esto se debe, por un lado, a que la presión del agua favorece el drenaje, y por otro, a que reduce la carga sobre las articulaciones de los miembros inferiores.

Otras terapias que se han mostrado efectivas para mejorar localmente la apariencia de los nódulos de grasa y el dolor son la crioterapia, la mesoterapia y la carboxiterapia.

¿Y la presoterapia? Dado que esta terapia ayuda a mejorar el drenaje en las piernas y brazos, colabora en la lucha contra el lipedema y sus síntomas junto con las medidas mencionadas. 

Además, los dispositivos de presoterapia doméstica te permiten recibir tratamiento a diario con toda comodidad en casa.

Abel

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Abel Renovell Cofundador y fisioterapeuta colegiado

Aspectos avanzados y apoyo para el lipedema

Pese a que es una enfermedad y no solo un problema estético, en España la Seguridad Social no cubre el tratamiento del lipedema. Es más, a día de hoy todavía hay muchos facultativos que desconocen su existencia y el impacto que tiene en la calidad de vida de quienes lo sufren.

Por ello, su recomendación habitual suele ser ejercicio físico y dieta, lo que ayuda a las pacientes a adelgazar de cintura hacia arriba. Sin embargo, no mejoran la zona afectada, pudiendo desarrollar diferentes complejos acompañados de síntomas de ansiedad o depresión.

Evolución del lipedema

¿Cuál es la evolución del lipedema?

La característica principal de este problema es que las células grasas aumentan de tamaño de manera progresiva. Aun así, no todos los casos son iguales. Es importante estudiar cada uno de forma personalizada porque cada individuo evoluciona de un modo distinto.

Por regla general, el lipedema se da en los miembros inferiores, las caderas y los glúteos, aunque también se puede producir en los brazos. Es más, las estadísticas nos dicen que, en un 30 % de las ocasiones, aparece de forma simultánea en brazos y piernas.

Así, el lipedema se caracteriza por la desproporción de brazos o piernas con el resto del cuerpo.

Pero eso no es todo. Y es que el aumento de los depósitos de grasa hace que la presión en los tejidos sea mayor, lo que da lugar a uno de los síntomas principales del lipedema: el dolor.

Si bien en los primeros estadios puede ser muy sutil, empeora con el avance de la enfermedad. De hecho, el dolor se da en reposo pero se eleva al caminar y al hacer ejercicio. También aparece en la cara interna de las pantorrillas a la palpación y se acompaña de una sensación continua de pesadez en las piernas.

Por otro lado, las personas con lipedema suelen tener una mayor fragilidad capilar y, como consecuencia, sufren hematomas en las piernas con facilidad.

Como has podido ver, este problema tiene una gran variedad de síntomas, no solo el aumento de volumen. Aun así, gracias a los distintos tratamientos es posible disminuirlos y recuperar el bienestar.

Si necesitas más información sobre cómo puedes deshacerte de las molestias provocadas por el lipedema con presoterapia, contacta con nuestros asesores especializados.

Abel Renovell Cofundador y fisioterapeuta colegiado

Abel ha conseguido dos retos: Uno, mantener a Efisioterapia como referente en el sector durante 20 años, escribiendo y revisando cientos de artículos de alta calidad sobre salud y fisioterapia, suyos y de otros especialistas. Dos, compaginarlo durante varios años mientras ejercía de fisioterapeuta en su propia clínica, hospitales y clubs deportivos.

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