Ejercicios para artrosis de rodilla

¿Sufres artrosis de rodilla? Descubre cómo mejorar tu calidad de vida con ejercicios y magnetoterapia domiciliaria.

Ejercicios para artrosis de rodilla
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La artrosis de rodilla conlleva el deterioro paulatino del cartílago articular que tapiza el fémur, la tibia y el peroné. Esta lesión produce dolor con la actividad física, además de incapacidad para caminar y permanecer de pie, así como la deformidad progresiva de la rodilla. Se trata, en general, de una dolencia propia de personas mayores, aunque también puede aparecer antes de los 50 años, siendo excepcional entre las personas más jóvenes.

Los síntomas más frecuentes de la artrosis de rodilla son dolor, rigidez, deformidad y pérdida de funcionalidad. Por otra parte, el dolor y rigidez al intentar levantarse, después de estar un rato sentado es muy común en esta dolencia. Este dolor y rigidez desaparecen inicialmente con los primeros pasos, para reaparecer tras caminar una distancia más o menos variable, y volver a disminuir con el reposo.

Ahora bien, hay bastantes ejercicios fáciles de hacer que ayudan a evitar el empeoramiento de los síntomas. Al mismo tiempo, el tratamiento con magnetoterapia (terapia física basada en la aplicación de campos electromagnéticos pulsados) ha demostrado ser muy eficaz por sus efectos analgésicos y antiinflamatorios.

Su uso alivia el dolor y facilita la recuperación del movimiento de forma no invasiva.

Dos sencillas formas de combatir la artrosis de rodilla

Hay muchas tablas de ejercicios para tratar la artrosis de rodilla, y de todos ellos, a continuación, se indicarán dos de los más sencillos y prácticos para hacer en cualquier parte. Si además se combinan con magnetoterapia los resultados serán realmente sorprendentes.

1. Levantar la pierna en extensión

Estando en posición tumbada, doblar la rodilla manteniendo los pies en el suelo. Mientras, mantener la otra pierna recta con los dedos de los pies apuntando hacia arriba y elevarla. Apretar los músculos del muslo de la pierna. Hay que mantener la contracción durante 5 segundos. Con el muslo aún apretado, bajar lentamente al suelo y relajar. Repetir diez veces el ejercicio, hacer dos repeticiones y cambiar de pierna.

2. Puntillas

Elevación de talones. Colocándonos tras el respaldo de una silla como punto de apoyo en posición de pie, con el cuerpo bien recto: Levantar los talones del suelo de puntillas con ambos pies. Hay que mantener esta posición durante cinco segundos. Luego, bajar lentamente los talones al suelo. Repetir el ejercicio diez veces, descansar y hacer otras diez repeticiones.

Con estos sencillos ejercicios más la aplicación diaria de magnetoterapia es posible recuperar la movilidad y mejorar la calidad de vida, ya que se consigue disminuir la inflamación y por lo tanto el dolor de la articulación.

Además, para tratar la artrosis de rodilla con un equipo portátil de magnetoterapia basta con rodear la rodilla con la faja del equipo o colocar bien el solenoide cilíndrico y pulsar el programa adecuado para recibir de forma fácil y cómoda el tratamiento con la duración y potencia de hercios apropiada.

Recuerda que la magnetoterapia es un tratamiento no invasivo, indoloro y que prácticamente no tiene contraindicaciones ni efectos secundarios por lo que es apto para prácticamente cualquier persona. Eso sí, te recomendamos que consultes a tu médico antes de empezar cualquier tratamiento.

Abel Renovell Cofundador y fisioterapeuta colegiado

Abel ha conseguido dos retos: Uno, mantener a Efisioterapia como referente en el sector durante 20 años, escribiendo y revisando cientos de artículos de alta calidad sobre salud y fisioterapia, suyos y de otros especialistas. Dos, compaginarlo durante varios años mientras ejercía de fisioterapeuta en su propia clínica, hospitales y clubs deportivos.

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