Síndrome piramidal: qué es, causas y tratamiento

¿Notas un dolor desde las nalgas hacia la pierna? ¿Has sentido alguna vez un dolor profundo en el glúteo al practicar deporte o realizar cualquier otro movimiento? Si te sientes identificado, puedes padecer lo conocido como síndrome piramidal.

¡Sigue con nosotros y descubre qué es la falsa ciática o síndrome del piramidal!

Síndrome piramidal: qué es, causas y tratamiento
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02/03/2023 | Actualizado: 01/08/2023 02/03/2023
  1. ¿Qué es el síndrome piramidal?
  2. ¿Cuáles son las causas del Síndrome Piramidal?
  3. Síntomas y diagnóstico del síndrome piramidal
  4. Métodos diagnósticos para el síndrome piramidal 
  5. Tratamiento del Síndrome Piramidal
  6. ¿Se pueden utilizar aparatos de electromedicina para el síndrome piramidal?
    1. ¿Es bueno andar para el Síndrome Piramidal?
    2. ¿Necesita operación el síndrome piramidal?
    3. ¿Se puede prevenir el síndrome piramidal?

¿Qué es el síndrome piramidal?

Esta afección ocurre con mayor frecuencia en mujeres que en hombres. Y suele ser habitual entre quienes ya han cumplido cuarenta o cincuenta años de vida.

¿Qué se siente? Entumecimiento de la cara posterior del muslo o del glúteo, hormigueo y dolor.

El nombre "síndrome piramidal" lo recibe por el músculo que interviene en esta dolencia, el cual se denomina piramidal o piriforme. Por este motivo, también puedes escucharlo como síndrome piriforme. Y se llama así al conjunto de síntomas y signos que se producen por la compresión del nervio ciático a la altura de este músculo.

El músculo piramidal se localiza en la zona glútea y tiene una forma triangular y aplanada. Las funciones que realiza son separar el fémur y rotar de forma externa la cadera, además de extenderla.

Cuando el músculo se contractura, provoca dolor, el cual es aún más intenso cuando afecta a algún nervio cercano. Justo debajo del músculo suele situarse el nervio ciático y, si este se contractura, puede oprimirlo, lo que provocará el típico dolor asociado a la ciática.

De ahí que al síndrome piramidal se le conozca también como pseudociática o falsa ciática: los síntomas son los mismos, pero la causa, diferente.

Iulstración 3D del síndrome piriforme

¿Cuáles son las causas del Síndrome Piramidal?

La relación entre la articulación de la cadera y el músculo piramidal hace que este participe en numerosos movimientos habituales como caminar. Al pasar mucho tiempo parado y cambiando el peso de un pie al otro, puedes sufrir el dolor del síndrome piramidal.

Asimismo, puede producirse por una presión directa sobre la zona. Por ejemplo, por sentarte con la cartera en el bolsillo de atrás del pantalón o sentarte en una superficie dura.

Si este músculo se utiliza en exceso, se puede lesionar, y las formas habituales de que suceda son:

  • Traumatismos como giros repentinos de cadera, accidentes de tráfico o caídas, entre otros casos.
  • Levantar objetos pesados.
  • Subir escaleras.
  • Sentarse con las piernas cruzadas.
  • Ponerse en cuclillas.
  • Estar sentado durante un tiempo prolongado. Algo que le pasa con frecuencia a quienes trabajan desde casa.
  • Realizar ejercicios repetitivos, caminar o correr. De hecho, es habitual que los runners sufran del síndrome del piramidal y sus síntomas.

Todas estas acciones y posturas favorecen la compresión del músculo.

Por otro lado, el síndrome del músculo piramidal también se puede producir por:

  • Tener una pierna más larga que otra.
  • Desequilibrios en las zonas lumbar y pélvica.
  • Una inyección intramuscular.
  • Bursitis del músculo piriforme.
  • Que tu nervio ciático penetre de forma completa o parcial en el músculo y, con un aumento de tensión, se comprima la estructura nerviosa.

Síntomas y diagnóstico del síndrome piramidal

El dolor asociado al síndrome piramidal es muy característico, parece una especie de mordisco. Las molestias se confunden con facilidad con una ciática, aunque hay sutiles diferencias.

Mujer sufre de dolor pélvico y rigidez muscular de la cadera

Quienes lo sufren lo describen como una dolencia que parte desde la nalga y que puede irradiar a la espalda y la pierna. Baja por la zona posterior del muslo, la pantorrilla y el pie. Se agudiza con cualquier actividad, pero, sobre todo, al subir pendientes, escaleras, caminar o al sentarse.

Otros síntomas del síndrome del piramidal son el hormigueo y adormecimiento de la nalga y la zona posterior de la pierna. Sin olvidar que se reduce el rango de movilidad de la articulación de la cadera.

Métodos diagnósticos para el síndrome piramidal 

Para conseguir la rehabilitación del síndrome piramidal es fundamental un buen diagnóstico; solo de este modo se puede realizar un tratamiento adecuado. Para ello, se deben llevar a cabo diferentes pruebas que descarten otras dolencias. A nivel físico, la exploración debe centrarse en la columna, las extremidades y la cadera.

  • Test de FAIR
    Consiste en realizar una serie de movimientos con la cadera a 90 grados. Si esto provoca la molestia en la nalga, lo más probable es que el músculo piramidal comprima el nervio ciático.
  • Maniobra de Beatty
    Es una prueba en la que se realizan un estiramiento y una contracción resistida.
  • Resonancia magnética
    Las pruebas de imagen son un gran complemento para evidenciar la posible compresión nerviosa por el músculo. De esta manera, se puede diferenciar el síndrome piramidal de otras patologías de la zona lumbar o la ciática.

Tratamiento del Síndrome Piramidal

El síndrome del piramidal suele responder bien a tratamientos conservadores. Por ello, en la mayoría de casos los médicos apuestan por el tratamiento de fisioterapia. Así, el abordaje fisioterapéutico se enfoca en relajar las estructuras tensionadas y en entrenar los músculos en disfunción.

Mujer terapeuta aplica presión con el codo en el músculo glúteo

Con el objetivo de conseguir los mejores efectos, se pueden combinar diferentes técnicas y herramientas que permiten entrenamientos eficaces y sin dolor. Las más habituales son las siguientes:

  • Masoterapia o terapia manual
    Se trabajan y descargan isquios, lumbares, glúteos… Es decir, toda la musculatura que rodea al piramidal. El objetivo es relajar la tensión muscular y, para ello, se trabaja a cierta profundidad.

  • Punción seca
    Esta técnica reduce la tensión del piramidal e inhibe los puntos gatillo miofasciales del músculo que provocan un dolor referido.

  • Electrolisis Percutánea Intratisular
    Es como la punción seca, pero aquí se aplican corrientes galvánicas.

  • Neurodinamia
    Una vez que la musculatura está relajada, se realizan movilizaciones para liberar el nervio de un posible atrapamiento.

  • Movilizaciones y manipulaciones articulares
    Al llevarlas a cabo en la región lumbopélvica, se dota de mayor flexibilidad a la cápsula articular.

  • Ejercicios de estiramientos para síndrome piramidal
    Gracias a ellos, conseguimos más flexibilidad en los músculos del miembro inferior. Lo que se pretende es evitar las presiones sobre el nervio ciático. La clave está en aguantar su postura entre 25 y 30 segundos y hacerlo varias veces al día. Estos estiramientos se realizan de pie, sentado o tumbado boca arriba.

  • Terapias de ondas de choque

  • Agentes físicos
    Entre ellos, destacan el ultrasonido, la electroanalgesia, la termoterapia o la crioterapia.

  • Educación postural, ergonómica y del manejo del dolor
    Esto ha demostrado ser de gran utilidad.

¿Se pueden utilizar aparatos de electromedicina para el síndrome piramidal?

Sí, algunas técnicas de fisioterapia con aparatos son idóneas para tratar el síndrome piramidal, cada una a su manera, como los ultrasonidos, el TENS, la diatermia, sobre todo, la magnetoterapia.

La aplicación de campos magnéticos para reducir el dolor ha demostrado ser de gran utilidad. En esencia, la magnetoterapia estimula la actividad celular de la zona afectada, la regeneración de los tejidos y el alivio del dolor.

El fisioterapeuta puede aplicar estas técnicas en la clínica o recomendarte la terapia doméstica. Con los aparatos de I-Tech Medical Division puedes aliviar el síndrome piramidal con cómodas sesiones en casa.

Abel

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Abel Renovell Cofundador y fisioterapeuta colegiado

¿Es bueno andar para el Síndrome Piramidal?

El reposo absoluto no suele aconsejarse para las afecciones que implican a las estructuras musculares. No obstante, si sufres el síndrome del piramidal, has de evitar los sobreesfuerzos y llevar un ritmo de vida más pausado hasta que el problema desaparezca.

Hombre caminando con Golden Retriever en la naturaleza

Con esto queremos decir que, si tomas las precauciones adecuadas, es bueno andar para el síndrome piramidal. Nuestra recomendación es que utilices un calzado cómodo y que tu ritmo sea tranquilo. Asimismo, si sientes dolor o fatiga muscular, debes parar. Por tanto, no te recomendamos que realices largos trayectos.

No conviene que elimines por completo tu actividad física. Por eso, nuestra opción siempre es combinar el reposo activo con los estiramientos durante el tratamiento del síndrome piramidal. Reduce tu actividad sin que tu condición física empeore.

¿Necesita operación el síndrome piramidal?

Por regla general, los médicos indican reposo y lo acompañan de algunos fármacos destinados a aliviar los síntomas. En función del tipo del dolor y la irradiación, suelen recetar relajantes musculares y antiinflamatorios. En casos graves, apuestan por corticoides y anestésicos. No obstante, esto no ataca a la raíz del problema, que suele ser un anómalo patrón del movimiento.

La operación del síndrome piramidal es una solución que se toma en consideración tras un fallido tratamiento de fisioterapia, siempre que el dolor sea incapacitante. Además, antes de llevarla a cabo, se suele plantear la posibilidad de realizar una infiltración.

En una intervención de estas características, el cirujano realiza un corte del músculo piramidal que aliviará la compresión nerviosa. Pero en ciertos casos también se produce la neurolisis del nervio ciático.

¿Es efectiva la operación del síndrome del músculo piramidal? A corto plazo, sí puede reducir el dolor, pero esto no evita una recaída en un período de tiempo más largo.

Atleta haciendo ejercicio de glúteos con rodillo de espuma

¿Se puede prevenir el síndrome piramidal?

Con las siguientes recomendaciones podrás evitar que se sobrecargue el músculo piramidal:

  • Practica ejercicio, pero respeta los tiempos de relajación y recuperación, evitando el sobreentrenamiento.
  • Cuida el calentamiento y realiza los estiramientos apropiados tanto antes como después de tu actividad física.
  • En caso de notar molestias, pausa tu actividad y reposa hasta que desaparezcan.
  • Evita posiciones que ejerzan presión de manera prolongada en tus caderas.

El dolor que produce el síndrome del músculo piramidal es muy desagradable y tiene diferentes orígenes. Sin embargo, realizando estiramientos y combinándolo con tratamientos de fisioterapia es posible mejorar y recuperar tu calidad de vida.

Si padeces de síndrome piramidal, en la tienda online de Efisioterapia Shop encontrarás aparatos de electromedicina que podrán ayudarte (siempre con la recomendación del fisioterapeuta).

Contacta con nosotros y te ayudaremos a resolver cualquier duda.

Abel Renovell Cofundador y fisioterapeuta colegiado

Abel ha conseguido dos retos: Uno, mantener a Efisioterapia como referente en el sector durante 20 años, escribiendo y revisando cientos de artículos de alta calidad sobre salud y fisioterapia, suyos y de otros especialistas. Dos, compaginarlo durante varios años mientras ejercía de fisioterapeuta en su propia clínica, hospitales y clubs deportivos.

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