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Propuesta de tratamiento y prevención de la tendinopatía rotuliana en fútbol

AUTOR:

Ismael S. López López.

Licenciado en Educación Física, especialista en Fútbol.

Estudiante 3º de Fisioterapia. Universidad de Sevilla.

Doctorando en Educación Física.

Jugador profesional de fútbol del Xerez CD.

1.- INTRODUCCIÓN y JUSTIFICACIÓN.

La tendinopatía rotuliana es una patología traumática más que conocida en el ámbito del deporte, no lo es tanto en el ámbito del fútbol, donde es relativamente reciente. Como ya apuntamos en el artículo anterior, su nacimiento coincide con la aparición de nuevas tendencias de entrenamiento, básicamente de la fuerza en fútbol, basadas en los ejercicios pliométricos (saltos, caídas desde diferentes alturas...) y de musculación, que suponen un gran estrés para el aparato extensor del miembro inferior en general, como factor clave en la frecuente aparición de la lesión, unidas a las solicitaciones y técnicas propias del fútbol, que también incluye mucho estrés sobre la localización a anatómica a la que nos referimos, pero éstas, son consustanciales con la práctica futbolística, y han existido siempre.

Es necesario, por tanto, que desde el ámbito de la praxis de la fisioterapia y de la preparación física, preveamos y propongamos medidas de prevención y protocolos de tratamiento específicos para dicho deporte, y para la patología en general, sea cual sea su procedencia, respondiendo así a las necesidades actuales.

Otra razón importante a la que debemos atender es, la necesidad de hacer frente de una forma rápida y eficiente a las lesiones de los futbolistas, dadas las exigencias que se ejercen a los responsables de la preparación física, del cuerpo médico y fisioterápico en el fútbol, desde otros estamentos de los clubes (cuerpo directivo, entrenador), por la repercusión en los resultados deportivos y aspectos económicos (publicidad, sponsors...) que tienen este tipo de lesiones en los futbolistas en general, y de algunos en particular. Este aspecto es aplicable a todas las categorías del fútbol, si nos centramos en la repercusión deportiva, pero nos referimos casi exclusivamente al fútbol de elite, cuando hacemos mención a la repercusión en los aspectos económicos, de imagen y publicitarios de algunos jugadores.

Los autores estamos relacionados y ligados directamente con el fútbol profesional, y ello nos ha permitido observar toda esta dinámica a la que queremos aportar un vía de solución, o al menos un enfoque.

2.- OBJETIVOS DEL TRABAJO.

  • Proponer un tratamiento específico para la tendinopatía rotuliana en fútbol, intentando no detener la práctica deportiva.
  • Proponer un protocolo de prevención para evitar las tendinopatías rotulianas, ya que se ha disparado el número de afectados, y sobre todo son muy frecuentes las recaídas.

3.- RESULTADOS.

3.2.- PROPUESTA DE TRATAMIENTO CONSERVADOR DE LA TENDINOPATÍA ROTULIANA.

Creemos en las teorías que afirman que todas las medidas terapéuticas deben ir dirigidas a tratar la CAUSA que ha provocado la tendinopatía rotuliana. Como hemos visto, las causas pueden ser varias (alteraciones biomecánicas varias, en pie, rodilla..., desequilibrios musculares, microtraumatismos de repetición...) por ello, el inicio del tratamiento debe ir precedido de una buena exploración, para poder aproximarse al máximo a la causa de la patología, de entre las posibles. La causa más frecuente, a opinión de los expertos, suele ser de tipo BIOMECÁNICO. Por ello, los tratamientos serán muy individualizados y su evolución puede ser muy variable, ya que si en la primera sesión conseguimos resolver el problema, los síntomas irán desapareciendo solos progresivamente, aunque podamos acelerarlos con nuestras medidas terapéuticas.

El protocolo que proponemos, va orientado a recuperar la lesión sin la interrupción de la práctica deportiva si fuera posible. La evolución y la clínica del futbolista nos marcará si hemos de dar reposo relativo (precauciones en algunas ejercitaciones y parar algunos entrenamientos, 1-2 días) o absoluto (5-7 días de reposo, o hasta desaparición de la sintomatología.

A parte de los medios fisioterápicos, el cuerpo médico, propondrá sus medidas ortopédicas (plantillas que modifiquen la estática y dinámica...) y/o farmacológicas pertinentes: aines, analgésicos, relajantes musculares...

Para hacerlo más comprensible a nivel metodológico, hemos querido proponer el tratamiento, siguiendo las fases tradicionales de una lesión según la evolución de la clínica. De esta forma, proponemos medidas para tendinopatía en fase aguda, subaguda y crónica, especificando qué plazos de tiempo tienen cada una de estas fases.

1.- Tendinopatía Rotuliana en FASE AGUDA:

Cuando hablamos de fase aguda de la tendinopatía rotuliana, nos referimos al momento de la aparición de la clínica propia de este cuadro, es decir, al momento de aparición y las 48 horas siguientes. Puede presentar una tendinopatía importante, que no le permita ejercitarse o las leves molestias con las que suele aparecer, como aviso del sufrimiento o sobrecarga a la que se está sometiendo el tendón. El tratamiento en uno u otro caso, difiere en la posibilidad o no de poder seguir entrenando, por que las medidas fisioterápicas serán las mismas

El tratamiento sería posterior al entrenamiento, si es que la tendinopatía permite la actividad, o será junto con el reposo, lo único que se haga. El tratamiento consistirá:

  • Dosificación de Entrenamiento o Reposo??? Según estado del paciente, su capacidad de sufrimiento y contenidos del entrenamiento
  • Electroterapia: relajante y descontracturante para la musculatura del cuádriceps: Tens.
  • Masaje de descarga de la musculatura de los cuádriceps y criomasaje al final.
  • Crioterapia local, repetida durante todo el día, 5-6 veces, en aplicaciones de 15-20 min.
  • Inyección antiinflamatoria intramuscular: prescripción médica.

2.- Tendinopatía Rotuliana en FASE SUBAGUDA:

Entenderemos una tendinopatía rotuliana en fase subaguda, aquella, que persiste pasada las 48 horas desde la aparición de la clínica hasta las 3 semanas siguientes (21 días).

Si durante la fase anterior, con las medidas propuesta, no hemos conseguido erradicar la tendinitis, cosa que dependerá del momento en el que el futbolista haya acudido al cuerpo médico con las molestias, y por tanto, del estado en el que se encuentre el tendón según la sobrecarga descompensada que haya soportado sin queja, nos encontraremos en esta segunda fase de la tendinopatía. El tratamiento que proponemos, se llevará a cabo, antes y después del entrenamiento, si el futbolista no detiene su práctica. En caso de detenerla, el tratamiento que proponemos, comprendería toda su sesión, apartado del equipo. Proponemos el siguiente tratamiento:

  • Dosificación del entrenamiento o Reposo deportivo??? Según estado del paciente, de su capacidad de sufrimiento y de los contenidos de entrenamiento.

Antes del entrenamiento (en el caso de que continúe la práctica):

  • Microondas u Onda Corta.
  • U.S pulsátil.
  • Electroest. Isom. en Estir. y Elec. Isom en Estir. Max. (Ver foto)
  • Láser en puntos de dolor.
  • Estiramientos pasivos.
  • Vendaje infrarrotuliano si fuera necesario, y si el paciente lo acepta bien y le alivia.

Después del entrenamiento (si lo ha hecho):

  • Masaje de descarga del cuádriceps: soltura, muchas maniobras de vibración y sacudidas.
  • Crioiontoforesis: con fármacos ionizados antiinflamatorios.
  • Crioterapia local cada 2 horas, 15-20 min.
  • Inyección intramuscular de antiinflamatorio (decisión médica).

En sesión de tarde para el tratamiento específico de la lesión, si hay disponibilidad y posibilidad:

  • P.N.F, solo si se ha detenido la práctica deportiva.
  • Estiramientos pasivos.
  • TENS o Interferenciales con bolsa de hielo sobre el tendón.
  • M.T.P de Ciryax.
  • Criomasaje.
  • Crioterapia local final.



3.- Tendinopatía Rotuliana en FASE CRÓNICA.

Consideramos una tendinopatía en fase crónica, cuando persiste la clínica después de 3 semanas o 21 días y en adelante. En este momento, es posible que la patología inicial inflamatoria se haya sustituido por una patología más de tipo degenerativo del tejido del tendón, donde existen fibrosis (de pequeñas microrroturas del tendón) y tejido necrótico, cicatricial y adherencias. A todo ello, se le une, producto de la alteración de los receptores del tendón, una disminución de la movilidad, de la fuerza muscular sin atrofia visible y alteraciones propioceptivas. Es el momento de hacer un trabajo más agresivo, en un intento de evitar el tratamiento quirúrgico de la patología.

Este tratamiento se mantendrá hasta 6 meses, antes de decidir aplicar tratamiento quirúrgico ante su fracaso.

  • Dosificación del entrenamiento o Reposo deportivo??? Según estado del paciente, capacidad de sufrimiento y de los contenidos de entrenamiento.

Antes del entrenamiento (si puede continuar la práctica). Sesión de mañana.

  • Microondas u Onda Corta.
  • U.S continuo.
  • Láser, si tiene algunos puntos más dolorosos o hiperálgicos.
  • Elect. Isom. en Estir. y Elec. Isom en Estir. Max.
  • Estiramientos pasivos y activos, para preparar el tendón.
  • PNF, si se ha detenido la práctica deportiva.
  • Vendaje infrarrotuliano si fuera necesario, y si el paciente lo acepta bien y le alivia (no a todos les viene bien, por diversas razones).

Después del entrenamiento.

  • Masaje de descarga del cuádriceps.
  • Estiramientos pasivos.
  • Crioiontoforesis: con fármacos ionizados antiinflamtorios.
  • Crioterapia local.

Sesión de tarde. Tratamiento individual específico.

  • Microondas u Onda corta.
  • FNP, si se ha detenido la práctica deportiva.
  • Electroanalgesia: TENS o Corrientes Interferenciales.
  • Electroestimulación isométrica en estiramiento muscular y Elec. Isom en estir. Max.
  • Exc. Rod -cad. 70-90º CCC., según la dosificación y la dinámica expuesta.
  • Exc. Rod. 70-90º Cad. 0º CCC., según la dosificación y la dinámica expuesta.
  • Exc. Rod – Cad 70-90º CCC Sobrecargados, según la dosificación, la dinámica y las condiciones de adaptación muscular expuestas. (Ver fotos).
  • M.T.P. de Ciryax.
  • Masaje de descarga del cuádriceps y/o criomasaje.
  • Crioterapia local.

Estas sesiones de tratamiento específico, no serán a diario como las medidas pre y post entrenamiento. Las sesiones específicas de tratamiento se harán 2 veces por semana a días alternos: Lunes – Miércoles o Martes – Jueves.


3.3.- PROPUESTA DE PREVENCIÓN PARA LA TENDINOPATÍA ROTULIANA.

El protocolo de prevención que planteamos se basa en 3 pilares:

  • En el Control de los Factores de Riesgo.
  • Aspectos de Higiene y Dosificación deportiva.
  • Serie de Medidas Electro-cinesiterápicas, comunes a las del protocolo de tratamiento, pero modificando algunos parámetros, según los casos.

Los factores de riesgo, tienen relación directa, con la causas o factores etiológicos que comentamos en la conceptualización. Así pues, teniéndolos presentes los más importantes y funcionalmente controlables y corregibles, podemos plantear una profilaxis muy eficaz.

A tenor de lo dicho, el programa de prevención, constará de:

1.- Una valoración antropométrica integral del tren inferior del individuo, con las pruebas pertinentes para poder detectar:

  • Dismetrías de miembros.
  • Alteraciones biomecánicas a nivel de la articulación femoro-patelar: ángulo “Q” aumentado, rótula alta, recurvatum, desequilibrios musculares (entre vastos del cuádriceps, entre isquios / cuádriceps).
  • Alteraciones biomecánicas a nivel de la articulación del pié: valgo retropié, excesiva pronación...
  • Alteraciones biomecánicas a nivel de la articulación de la cadera.
  • Otras alteraciones más generales o de tipo estático o dinámico menos comunes: posible perturbación circulatoria isquémica...

Todas estas alteraciones, si son detectadas, pueden ser más que suficientes para evitar la lesión. Las medidas de tratamiento para éstas pueden pasar por:

  • Plantillas viscoelásticas o de sorbotone para evitar sobrecarga, o con alzas y/o cuñas para posibles alteraciones de pie: excesiva pronación.
  • Algún tipo de ortesis funcional, que corrija o minimice el desequilibrio y/o excesiva tensión del tendón rotuliana. Evitar ortesis duras.
  • Evitar calzado desgastado, modifica el apoyo estático y dinámico, y excesivamente apretado (evitar problemas circulatorios).

2.- Aspectos de Higiene y Dosificación deportiva.

Estos aspectos hacen referencia, por un lado a los materiales y condiciones de entrenamiento, y por otro, a la dosificación o control de la intensidad de entrenamiento.

Por tanto, el programa de prevención en este apartado pasará por:

2.1.- Aspectos de Higiene Deportiva. Control de:

  • Buen calentamiento de la articulación.

Estos hará que se resuelvan relativamente, posibles trastornos isquémicos del tendón y lo prepare más progresivamente, para los trabajos posteriores.

  • Tipo y Dureza de la superficie de entrenamiento.

En fútbol profesional, es el césped, pero los campos pueden presentarse de diversas durezas, según climatología de la zona, cuidados de los campos y uso de los mismos. De esta forma, los entrenamientos en campos duros o muy duros, tienen consecuencias nefastas para el tendón, y más si tiene ya cierta afectación, si se entrena con regularidad en ellos. El riego de los campos de entrenamiento, y el cuidado previo, puede ser suficiente.

  • Entrenamientos alternativos en otro tipo de superficie más dura.

Existe métodos y formas de trabajo de determinados preparadores físicos sobre todo (y especialmente en algún momento de la temporada, como puede ser la pretemporada), que incluyen carreras por parques, carreteras de asfalto o caminos, en cuesta... que pueden ser perjudiciales por su dureza e irregularidades.

  • Malas ejecuciones técnicas.

Debidas a algunas de las alteraciones biomecánicas vistas en el otro apartado, o a la mala adquisición del programa motor del gesto deportivo. Un reaprendizaje (complicado en fútbol de elite) y/o el entrenamiento con algunas modificaciones (con posterior automatización) podrían ser muy útiles. Este apartado, es el menos funcional a la práctica, por que los reaprendizajes o modificaciones de los gestos deportivos, son posibles casi exclusivamente en fútbol base o de iniciación, y difícilmente en el de elite, por economía de tiempo y excesiva solidez del patrón motor del futbolista maduro.

  • Higiene dietética.

La actividad deportiva provoca acidosis metabólica, por ello se deberá llevar, en la medida de lo posible, una alimentación alcalina: frutas, verduras, cereales..., disminuir aporte ácido úrico: mariscos, quesos... y una muy buena hidratación antes, durante, después del entrenamiento (De Vicente, A. 2003).

2.2.- Aspectos de Dosificación de entrenamiento:

  • Control de las ejecuciones de los ejercicios de musculación.

Especialmente sentadillas y sentadilla sobrecargas, mirando de que el tendón no sobrepase la línea en vertical de los pies.

  • Disminuir la series y/o repeticiones e incluso eliminar, y sustituir por otro ejercicio, (ante aparición se sintomatología), de multisaltos (segundos de triple, verticales a vallas...), sentadillas con peso corporal o cargadas y ejercicios de implicación directa del aparato extensor, como subidas a banco, caídas desde altura (excéntricos)...
  • Aligerar o eliminar los ejercicios técnicos de excesiva implicación del tendón, en fases de inicio de sintomatología, o en la reincorporación a la vuelta de la lesión: muchos tiros de potencia a portería, series largas de centros, de remates...
  • Disminuir la densidad de entrenamiento (Densidad = tº carga/ tº recuperación, reflejado en nº de sesiones semanales) en los microciclos de alta carga o de impacto, especialmente, ante el inicio de la mínima sintomatología o reincorporación después de la lesión.

3.- Medidas Electro - Cinesiterápicas (Ver fotos en el articulo anterior).

Estas medidas, son las mismas o similares a las que proponemos en el protocolo de tratamiento, puesto que van encaminadas a una potenciación del cuádriceps (por ende del tendón) en condiciones de carrera externa (estiramiento de músculo y tendón), consiguiendo la estimulación del crecimiento de los sarcómeros en serie, y con ellos, la mayor longitud del músculo, y disminución de la tensión del tendón. Es decir, el tendón trabajará ahora en condiciones mecánicas más eficientes.

Se podrán trabajar en ciclos concentrado de duración variable (3 – 5 semanas) o diariamente previo al entrenamiento durante ciclos más largos de tiempo.

Lo más lógico es que se hicieran en sesiones específicas preventivas, pero a veces la economía de tiempo prima, y la experiencia dice que éstas solo se harán de forma esporádica. Sea como fuere, “hacer algo es mejor que nada”.

Estas medidas son:

Ejercicio 1: ElectroEstimulación Isom. en Estiramiento:

Puesto que estamos en términos de prevención, suponemos, que no hay patología o que está recuperada, podemos modificar los parámetros relativamente, en pro de una mayor excitación neuromuscular: de 80-100 Hz y 350 us.

La cuantificación, será similar a la propuesta en el protocolo, siguiendo los principios: de NO-Dolor, de Incremento progresivo de la carga, de Dosificación eficaz de la Carga/Recuperación.

Ejercicio 2: ElectroEstimulación Isom. en Estiramiento Max:

Recordar, que este ejercicio seguirá, metodológicamente, al anterior y nunca al revés.

Resto de Parámetros:

-. Calentamiento de 2 min a 10 Hz.

-. 4 seg de contracción.

-. 8 seg reposo entre contracciones.

-. Reposo de 2 min entre series.

Ejercicio 3: Excéntricos de Rod.-Cad. 70-90º CCC: descenso excéntrico lento, mantenimiento isométrico de 4 seg en 90º y ascenso concéntrico normal =

Mantendremos la progresión propuesta hasta llegar a la angulación de 90º de rodilla y cadera, de la siguiente manera:

  • Angulación de 45º, Angulación de 70º , Angulación de 90.

Los cambios en la progresión propuesta, no serán de semana en semana, como en el tratamiento, en la prevención podrán ser en varias sesiones. Iniciarán la dosificación, con 3 x 10. Posteriormente se modificarán, siguiendo las mismas pautas de la siguiente forma: 3 x 12, 4 x 10, 4 x 12, hasta nuevo ciclo de prevención.

Ejercicio 4: Excéntricos de Rod. 70-90º Cad. 0º CCC.

Este ejercicio no se hará hasta bien llevadas 2 semanas del ejercicio anterior, puesto que es algo más agresivo, y necesita un poco de adaptación muscular previa.

De la misma forma, no se iniciará con la angulación extrema de 90º de rodillas 0º de cadera, sino que se irá llegando a ésta de forma progresiva:

  • 90º rod + 70º cad, 90º rod + 45º cad., 70º rod + 0º cad., 90 rod + 0º cad..

La dosificación será de la siguiente manera, siguiendo la misma dinámica que el anterior (se mantendrá cada una de estas dosificaciones, toda la semana): 1 x 8, 1 x 10, 2 x 8, 2 x 10, 3 x 8, 3 x 10.

Ejercicio 5: Excéntricos de Rodilla-cadera 70-90º CCC Sobrec.

Ejercicio 6: Excéntricos de Rod. 70-90º cad. 0º CCC. Sobrec.

Este ejercicio no se planteó en el tratamiento, por su excesiva implicación neuromuscular, y la excesiva tensión que supone para el tendón a pesar de una ejecución controlada y bien ejecutada. En la prevención no lo vamos a contraindicar, pero si queremos pedir cautela a la hora de su uso, manteniendo siempre una dosificación muy controlada.



Como ya dijimos en el tratamiento, estos 2 ejercicios últimos, no se harán hasta llevada una base de los 2 primeros, por que necesitan de una adaptación de fuerza mínima. Se dosificación será, siguiendo la dinámica explicada para los anteriores: 1 x 6, 2 x 6, 2 x , 2 x 10

Ejercicio 7: Estiramientos pasivos y

P.N.F:

En acortamientos o retracciones importantes, en sesiones específicas para mejorar la flexibilidad o amplitud de movimiento. Siempre serán la parte final de las sesiones de prevención, aunque de forma suave se puedan hacer en el calentamiento.

4.- CONCLUSIONES.

  • La etiología de la tendinopatía rotuliana, a tenor del estudio del estado de la cuestión, es muy variada, e incluso controvertida.
  • La observación de casos en el entorno más directo confirma el alto porcentaje de incidencia de la tendinopatía rotuliana en fútbol profesional, tal y como justificamos en la introducción.
  • La prevención prepatológica específica de la tendinopatía no es contemplada dentro de los programas de preparación de ningún ámbito del cuerpo técnico de un equipo de fútbol profesional (ni fisioterápica, ni médica ni de la preparación física), aunque si se pueden observar medidas de higiene y dosificación deportiva. Si existe, sin embargo, medidas específicas a prevenir otras patologías típicas del fútbol, como es la Osteopatía Dinámica de Pubis. Es decir, a pesar de la frecuencia con la que aparece, no es considerada, la Tendinopatía Rotuliana, como una lesión típica del fútbol, que precise prevención específica.
  • La tendinopatía rotuliana, sin prevención, tiene un alto porcentaje de recaídas, por lo que se hace imprescindible, la puesta en escena de un protocolo de prevención postpatológico específico para cada deporte.
  • Los medios terapéuticos más comúnmente utilizados son la Crioterapia, los Estiramientos, los Ultrasonidos, los Aines/analgésicos, el Reposo, el M.T.P de Ciryax y Masaje descontracturante. El resto de medios descritos en nuestro protocolo o conocidos, se usan de forma esporádica, según conocimientos, experiencia y acceso a medios de los terapeutas.

Esperamos, con este trabajo, abrir un camino a la investigación y el estudio específico en el ámbito de la prevención y el tratamiento específico de las patologías propias y típicas del fútbol.

5.- BIBLIOGRAFÍA.

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  • De Bandt, M. (2000). “Traitement médical des tendinopathies”. Revista “Le mensuel pratique et technique du kinesitherapeute”. Nº 404. París.
  • De la Cruz Márquez, J. (2000). Técnicas de Rehabilitación Motriz. Universidad de Granada. Granada.
  • De Vicente, A. (2003). Apuntes de Fisioterapia Especial I: Traumatología y Ortopedia. Universidad de Sevilla. Sevilla.
  • Hernández, R., Bueno, S., Bueno, P., Raya, A. (2003). “Prevención de las lesiones de la rodilla en fútbol”. Revista “Training Fútbol” Nº 80. Valladolid.
  • Jolin Sánchez, T., Silvestre, A. (2002). Rodilla de saltador (Jumper´s knee). Revista Traumatología. Selección 11 (5) 336-339. Universidad de Valencia.
  • Plaja, J. (2003). Analgesia por medios físicos. Edit. Mc Graw-Hill. Madrid. Capitulo 16. Tendinopatías II: Tendinopatía rotuliana.
  • Sánchez, J.M. (2001). “Terapia acelerada de la tendinopatía rotuliana del deportista mediante la Técnica de la Electrolisis Percutánea Transtendinosa: TPET”. En http://www.efisioterapia.net/articulos/
  • Vilaró, J. En Patologia Muscular i Tendinosa del Futbolista. Del Cugat, R. Capítulo 5, apartado “Tendinitis rotuliana”, pag. 101-108. Editado por la Federació Catalana de Futbol. Barcelona.

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