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Factores y consecuencias de la tríada en la deportista de élite revisión bibliográfica y estudio de casos

Factores y consecuencias de la tríada en la deportista de élite revisión bibliográfica y estudio de casos

Autor:
IRIA LOPEZ FERNANDEZ

Coautor:
CRISTINA PÉREZ MADERN

PRÓLOGO

Las presiones a las que el individuo está sometido ante diversas
exigencias provocan una alteración en el estado de salud. Estas presiones
también se dan en las deportistas de élite que ante las exigencias
endógenas y exógenas conducen a la mujer deportista a un deterioro a
corto y largo plazo en su estado físico-psíquico y emocional.

Aníbal decía “Hallaré un camino o me lo abriré”, así nosotras con este
trabajo queremos abrir un nuevo camino del fisioterapeuta junto a la
deportista de élite, no solo para tratar las lesiones más habituales sino
para mejorar su estado psíquico y emocional.

Iria López y Cristina Pérez

ÍNDICE

1. INTRODUCCIÓN
1.1 INTRODUCCIÓN
1.2. OBJETIVOS DEL TRABAJO
1.3. JUSTIFICACIÓN DEL TEMA
2. ANÁLISIS DE LA TRÍADA Y SUS FACTORES
2.1. DEFINICIÓN DE LA TRÍADA FEMENINA EN LA ATLETA DE ÉLITE
2.1.1. FACTORES DE RIESGO DE LA TRÍADA
2.1.2. ALTERACIONES NUTRICIONALES1
2.1.3. ALTERACIONES HORMONALES: AMENORREA
2.1.4. DISMINUCIÓN DE LA MASA ÓSEA
2.1.5. RELACIÓN DE LA ATLETA CON EL ENTORNO17
2.2. CONSECUENCIAS
2.2.1. CONSECUENCIAS A CORTO PLAZO
2.2.2. CONSECUENCIAS A LARGO PLAZO
2.3. TRATAMIENTO DE LA TRÍADA9
2.3.1. TRATAMIENTO NUTRICIONAL0
2.3.2. TRATAMIENTO HORMONAL
2.3.3. TRATAMIENTO DE LA MASA ÓSEA
3. METODOLOGÍA
4. RESULTADOS
5. DISCUSIÓN
6. CONCLUSIONES
7. BIBLIOGRAFÍA
8. ANEXOS

1. INTRODUCCIÓN

1.1. INTRODUCCIÓN

Casi 15 años han pasado desde que la tríada (conjunto de tres elementos vinculados entre sí) de la atleta femenina fuera reconocida por primera vez y presentada como un síndrome que comprende tres factores (1).

  • Alteraciones nutricionales
  • Alteraciones hormonales
  • Alteraciones a nivel de la masa ósea.

Es importante no confundirla con la tríada de la rodilla que también es frecuente en deportistas de élite.

La primera definición de la tríada reunía estos tres factores, pero en la actualidad se está hablando de un cuarto, imprescindible para el desarrollo de este síndrome: la presión a la que se ve sometida la atleta de élite, tanto por su familia como por su entrenador.

En nuestros días, se contempla que la tríada se desarrolla mediante el siguiente proceso: La presión ejercida sobre la atleta de élite que suele ser muy elevada, por lo que se producen modificaciones a nivel de la dieta (se suelen suprimir alimentos importantes para nuestra salud) y como consecuencia se produce una alteración hormonal que favorece a la desaparición del ciclo menstrual. Este proceso tiene un resultado nefasto a nivel de la salud ósea, produciéndose una desmineralización y un aumento de fracturas en la edad adulta (22%-50%) (2). Esquema 1.

Esquema 1

tríada en la deportista de élite

El tratamiento de la tríada es multidisciplinar y se necesita la colaboración de todo el entorno de la deportista: entrenador, familia, médico, preparador físico, fisioterapeuta… (3).

Como en cualquier otro síndrome, lo más importante es la prevención para detectar los factores de riesgo, pudiendo hacer así una intervención rápida para evitar que dicho trastorno se desarrolle.

En todo este proceso, el fisioterapeuta tiene un papel importante, tanto a corto plazo (tratando las alteraciones hormonales, mejorando la autoimagen…) como a largo plazo (tratando las fracturas que se producirán como consecuencia de la disminución ósea).

Palabras clave: Tríada, atleta, élite, alimentación, trastornos menstruales, masa ósea, entorno de la deportista.

1.2. OBJETIVOS DEL TRABAJO

Los objetivos generales que se establecen en este trabajo son conocer las causas que pueden desencadenar una tríada en la mujer deportista y conocer las consecuencias que afectarán a las mujeres que padecen este síndrome. Además se explicará cual es la prevención y el tratamiento.

Como objetivos específicos se profundizará en el tema para crear, de esta manera, una relación directa entre las causas que pueden desencadenar este síndrome:

  • Alteraciones alimentarias
  • Alteraciones hormonales
  • Alteraciones óseas

A parte de los tres factores mencionados, también se hará mención del “cuarto factor” que sería la presión a la que se ve sometida la atleta. En este apartado se intentará esclarecer el papel que tiene el entorno de la deportista y como este puede afectar en ella de manera negativa.

Se realizará un estudio con el objetivo de corroborar si la información encontrada en los artículos científicos se corresponde con la realidad de las atletas. De ese modo contrastaremos si la teoría existente, que existe un mayor riesgo en determinadas disciplinas de padecer la tríada, es reforzada por la práctica.

1.3. JUSTIFICACIÓN DEL TEMA

La elección de la temática viene dada por el desconocimiento actual sobre este síndrome y por el incremento de casos en los últimos años.

Cada vez la mujer tiene un papel más activo en el deporte y como consecuencia aparecen patologías hasta el momento desconocidas, por esta razón se cree imprescindible definir una de las patologías más importantes y frecuentes en las deportistas de élite, como es la tríada femenina.

Además es interesante conocer cuáles son los síntomas, para detectar de esta manera la alteración en una fase inicial y evitar las consecuencias que existen a largo plazo.

2. ANÁLISIS DE LA TRÍADA Y SUS FACTORES

2.1. DEFINICIÓN DE LA TRÍADA FEMENINA EN LA ATLETA DE ÉLITE

En el año 1995 la tríada de la atleta fue presentada por primera vez como un síndrome (4).
De hecho hasta el año 1972 no se permitía que las mujeres participaran en eventos deportivos, como maratones, porque se consideraba que la competencia podría llegar a ser perjudicial para la función reproductora femenina (5).

Entendemos como tríada al conjunto de tres elementos que tienen una estrecha relación entre sí, en este caso los tres elementos que componen esta tríada son:

  • Trastornos de la alimentación
  • Disfunciones menstruales
  • Alteraciones de la masa ósea.

La agrupación de estos tres factores puede dañar seriamente la salud de las atletas.

En un estudio publicado sobre la tríada (6) se describe como en esta alteración, los síntomas que la componen aparecen de manera simultánea y no de forma consecuente.

El estudio de este síndrome se inició a partir de la incorporación masiva de la mujer en las actividades deportivas, y al incremento de lesiones músculo-esqueléticas, así como a los desórdenes alimentarios y reproductivos.
Con los años ha aumentado su presencia entre las deportistas a medida que se iban imponiendo planes de entrenamiento abusivos juntamente con la preocupación obsesiva de mantener un bajo peso corporal. Este lo consiguen reduciendo la ingesta de grasas en las comidas, o simplemente suprimiéndolas, dando lugar a trastornos alimentarios tales como la anorexia y la bulimia.

Todo esto desemboca en un desorden hormonal que hace que se suprima el flujo menstrual (amenorrea) dando como consecuencia una disminución de la masa ósea, hecho que aumenta las probabilidades de padecer osteoporosis en un futuro.

En determinadas disciplinas deportivas, existen factores comunes que pueden desencadenar en una tríada, en otros casos las propias características del deporte pueden introducir factores de riesgo adicionales. A estos pertenecen aquellas disciplinas que requieren un bajo peso corporal por cuestiones estéticas: gimnasia rítmica, patinaje artístico, taekwondo, natación, carreras de medio fondo, de fondo y maratones (7).

No se debe pensar que los trastornos alimentarios (entre la población femenina) pertenecen exclusivamente a deportistas, pero frente a 1% de las mujeres de la población general que sufren alteraciones nutricionales, observamos que el 62% de las atletas femeninas experimentan alguno de estos trastornos alimentarios sobre todo en las disciplinas mencionadas anteriormente.

En 6 escuelas de secundaria del sur de California se realizó un estudio de los factores que intervienen en la tríada (8) y se observó que la existencia de posibles niñas con una tríada en potencia era bastante elevada:

  • Los trastornos de alimentación estaban presentes, aproximadamente entre el 13% y el 20% de las deportistas encuestadas.
  • La disfunción menstrual oscilaba entre un 3,4% y el 66% de las encuestadas.

Un porcentaje sustancial de estas atletas presentaba dos de los tres factores necesarios para que se desencadenara una tríada.

El mecanismo por el cual se producía este síndrome era el siguiente: las atletas modificaban los hábitos de alimentación, con el fin de obtener una figura más delgada y de esta manera intentar mejorar a nivel deportivo. Como consecuencia de esta mala alimentación (en ocasiones casi inexistente) aparecen alteraciones hormonales que alteran el ciclo menstrual, dando como consecuencia la amenorrea.

Los cambios que se producen en el cuerpo de las chicas cuando padecen amenorrea son parecidos a los que se producen en las mujeres que tienen la menopausia, es decir, existe una disminución de estrógenos que hace al hueso mucho más susceptible de padecer fracturas.

En condiciones normales, cuando se restablece la alimentación, el ciclo menstrual vuelve a la normalidad.

En la actualidad se está hablado del papel que tienen en este proceso los entrenadores, ya que en muchas ocasiones son ellos los que ejercen esta presión sobre las atletas para que pierdan peso.

Es imprescindible la prevención para evitar posibles consecuencias en el futuro, sobre todo en las adolescentes porque son las más vulnerables. Esquema 2.

Esquema 2

tríada en la deportista de élite

2.1.1. FACTORES DE RIESGO DE LA TRÍADA

Todas las mujeres deportistas tienen un riesgo potencial de desarrollar los trastornos de la tríada.

Como se observa en la tabla 1, existen disciplinas deportivas en las que es esencial que las atletas tengan un bajo peso corporal.

Entre las mujeres que desarrollan la tríada es frecuente que la principal preocupación sea alcanzar y mantener un “peso ideal” o un porcentaje de grasa óptimo, ya que asocian el bajo peso corporal con un mayor rendimiento a nivel deportivo.

Dicho deseo muchas veces está promovido por el entrenador, los padres, el entorno… esto hace que aumente la presión y que se pueda desarrollar la tríada.

El mecanismo más frecuente de la tríada es el siguiente:

  • Las deportistas normalmente dejan de ingerir determinados alimentos para conseguir con ello una pérdida significativa del peso. Este proceso hace que se produzcan una serie de alteraciones hormonales, que se traducen en una amenorrea (supresión del ciclo menstrual). La ausencia de la menstruación provoca cambios a nivel de la estructura ósea, haciéndola más vulnerable en un futuro y aumentando el riesgo de osteoporosis y de fracturas.

DEPORTES EN LOS QUE CON MÁS FRECUENCIA SE DESOLLAR UNA TRÍADA

Gimnasia rítmica

Patinaje artístico

Remo

Piragüismo

Taekwondo

Hípica

Maratones

Carreras de medio fondo y fondo

Tabla 1 (9)

2.1.2. ALTERACIONES NUTRICIONALES

Es frecuente que las deportistas de élite tengan una visión distorsionada de su propio cuerpo y quieran mejorarlo perdiendo peso. Esta distorsión viene producida por varios factores:

  • Esta época corresponde al inicio de la menarquía, es en este momento cuando se producen modificaciones en el cuerpo de las adolescentes (aparición del pecho, acumulo de grasa en la zona glútea…).
  • Todo esto hace que los entrenadores presionen excesivamente a las deportistas para que mantengan su bajo peso.

Lo más frecuente son las restricciones a la hora de comer (10), pero también existe un gran número de deportistas que utilizan “dietas milagro” para conseguir sus objetivos físicos.

La alteración nutricional que aparece en la tríada de la deportista femenina es consecuencia de la presión a la que es sometida, para mantener un cuerpo atlético y bajo en grasa.

Las atletas de élite, deberían seguir las pautas alimentarias que les son proporcionadas por especialistas en nutrición, para obtener un óptimo beneficio a nivel deportivo sin poner en riesgo su salud.
A menudo, existe un descontrol alimenticio o conducta errónea, cuando esto sucede pueden aparecer acciones inadecuadas como vomitar, utilizar medicamentos como diuréticos o laxantes con el propósito de perder peso de forma rápida.

Con estas actitudes se produce un desequilibrio hidroelectrolico que conjuntamente con una insuficiente ingesta calórica produce una desnutrición de la deportista y como consecuencia una importante pérdida de fuerza, resistencia, tiempo de reacción, habilidad de concentración y velocidad.

Una consecuencia importante es la disminución del nivel deportivo y el aumento del riesgo de sufrir lesiones.

La anorexia y la bulimia nerviosa son los desordenes alimentarios más comunes. En el primer caso las deportistas van reduciendo el consumo de alimentos hasta eliminarlo, y en el segundo caso existe un consumo de alimentos no indicados en la dieta de la deportista y por tal de corregir la conducta aparecen episodios desafortunados como vómitos inducidos o uso de laxantes.
Estas alteraciones son producidas por muchos factores en los que se debe destacar la presión, como anteriormente se ha explicado, la posible baja autoestima o depresión así como abuso físico, factores biológicos…
Para los atletas el apetito no es un indicador fiable de las necesidades energéticas, por eso es importante que aprendan a comer siguiendo una disciplina y no guiados por el apetito (en muchos casos inexistente).

Una disponibilidad baja de energía dará un balance negativo de la misma que está asociado con cambios reproductivos y metabólicos haciendo que disminuya la masa ósea.

La disponibilidad de energía es detectada e integrada mediante la información periférica, en respuesta a esta información se activan las vías neuronales que influyen en el consumo y el gasto de energía con el fin de apoyar la función reproductiva (11).
La energía que necesitamos muchas veces no es equivalente a la que ingerimos. Este desequilibrio puede venir dado por una disminución de la ingesta de alimentos o bien por desequilibrio de energía transitoria debido a las crecientes demandas en su deporte. Los atletas tienen dificultad para mantener una ingesta adecuada de alimentos durante los periodos de entrenamiento intenso y suelen perder peso antes de las competiciones con el fin de obtener una ventaja competitiva. Independientemente de cuál sea la causa de la pérdida de energía está claro que tiene consecuencias negativas tanto a corto como a largo plazo.

Las alteraciones que con más frecuencia se presentan en las deportistas (anorexia, apetito compulsivo) están muy relacionadas al factor psicológico (12). Estos trastornos tienen graves consecuencias que amenazan la vida de la paciente, pudiendo producirse disfunciones cardiovasculares, problemas metabólicos y reproductores.

Los trastornos de la conducta alimentaria se presentan con frecuencia en los deportes en los que es importante el control del peso corporal: gimnasia rítmica, patinaje artístico, esquí, ciclismo y deportes de resistencia (13).

Los trastornos de conducta alimentaria hacen referencia al conjunto de actitudes, comportamientos y estrategias asociados a una preocupación excesiva por el peso. Tienden a aparecer como consecuencia de la mezcla de factores individuales, socioculturales, familiares y biológicos.

El resultado es que pueden amenazar el bienestar físico y psicológico del sujeto e incluso llevar a algunas personas a enfermar o, en los casos más severos, a la muerte.

La incidencia de trastornos alimentarios es superior en grupos de población que están sometidos a una influencia socio-cultural más intensa, así como aquellos que participan en actividades que requieren una imagen esbelta y de delgadez (14).

Se está hablando de “anorexia atlética” que define los comportamientos alimentarios subclínicos presentes en las deportistas, en cuyas características comunes podemos encontrar: baja autoestima, imagen corporal distorsionada, culpabilidad, perfeccionamiento y sentimiento de pérdida de control que creen dominar a través de la manipulación de la comida (vomitando, ayunando o con laxantes). Esto hace que disminuya la potencia muscular y la resistencia repercutiendo negativamente sobre el rendimiento. Independientemente de los factores existentes el tratamiento suele ser interdisciplinar.

En nuestro país se realizó un estudio en el que se ve que un 23% de las deportistas presentaban algún tipo de trastorno alimentario (15).

Los grupos deportistas que más riesgo tienen de padecer esta alteración son: boxeo y taekwondo (suelen hacer semanas antes de la competición reducciones drásticas de peso: diuréticos, saunas…), remo, piragüismo, gimnasia rítmica o patinaje artístico (llamados, deportes de estética en los que la delgadez y la buena presenta constituyen factores importantes para poder ganar).

Algunos deportes específicos atraen a individuos que tienen más riesgo de padecer trastornos alimentarios ya que en ellos encuentra una forma de gastar calorías y de justificar su delgadez, es el caso de la gimnasia en la cual la imagen corporal y de delgadez está estereotipada y aceptada. Muchas de estas deportistas afirman que debido al ejercicio físico no tienen apetito y van disminuyendo la ingesta.

Un número significativo de atletas manifiestan que su entrenador les ha aconsejado perder peso, además las adolescentes son impresionables y tal recomendación puede ser percibida como un requerimiento para mejorar en la ejecución.

El 75% de las gimnastas femeninas a quienes los entrenadores habían indicado que deberían perder peso utilizaban métodos no apropiados para adelgazar: pastilla adelgazantes, laxantes… (16)
Intentan perder peso al precio que sea, además suelen estar informadas (mejor dicho mal informadas) por revistas, amigas… y muchas de las dietas llevadas a cabo no son suficientes para los altos requerimientos de los entrenamientos o para cubrir las necesidades nutricionales de las atletas.

Un aumento del volumen del entrenamiento puede experimentar una insuficiencia calórica debido a la disminución de la ingesta, esto provoca cambios en los niveles de hormonas relacionados con el apetito y la saciedad: leptina, adiponectina. El exceso de entrenamiento hace que disminuya la aportación calórica y esto da un clima psicológico favorecedor para los desórdenes alimentarios.

2.1.3. ALTERACIONES HORMONALES: AMENORREA

La amenorrea se define como la ausencia de la menstruación, pero para ser considera un trastorno, esta ausencia debe mantenerse en el tiempo. No existe un acuerdo entre los diferentes médicos a la hora de establecer el tiempo a partir del cual se puede considerar patológico, unos hablan de 3 meses, otros de 6… Lo que está claro es que una falta de 3 meses ya es motivo de estudio médico.

El ejercicio físico intenso, puede suprimir los ciclos menstruales en muchas mujeres, principalmente en aquellas que practican deportes de resistencia, pero siempre depende de la intensidad de la actividad.

Normalmente al disminuir la actividad o en los periodos de descanso suele restaurarse el ciclo menstrual normal siempre y cuando aumente el peso corporal y el porcentaje de grasa. Normalmente no se ve afectada la fertilidad (17).

Una ausencia de la menstruación hace que exista un acortamiento de la fase lútea, y por tanto alteraciones en la secreción de la hormona luterizante, la pulsatibilidad de dicha hormona se interrumpe cuando la disponibilidad de energía se reduce en más de un 33%,además algunas mujeres presentan bajos niveles de estrógenos.

Existen otras chicas que tienen niveles normales de estrógenos pero son anovulatorias, estas tienen más riesgo de sufrir hiperplasias endometriales o adenocarcinoma, sí que es cierto que el riesgo es menor si la amenorrea ha sido inferior a cinco años.

Por otra parte las atletas con bajos niveles de estrógenos deben ser concienciadas de los efectos negativos que esto tiene sobre la densidad de la masa ósea, aunque sea necesario que pasen muchos años con bajos niveles de estrógenos para que los efectos se produzcan.

Es importante tener claro que un bajo peso no significa que exista algún trastorno, ya que hay atletas muy delgadas que menstrúan con total normalidad.

Un informe sobre la salud de la mujer en el programa de investigación afirma “los niveles moderados de ejercicio en una mujer joven no afectarán a la función reproductiva siempre que se cumpla con los requisitos de energía” (18).

Un número significativo de atletas consideran que han alcanzado la menarquía demasiado pronto (aunque sea la edad apropiada) y se sienten con sobrepeso, esto perjudica la ejecución y quita mérito a la apariencia corporal a los ojos de los jueces sobre todo en los deportes estéticos.

Junto con esto suelen aparecer los caracteres sexuales secundarios y empieza el factor de riesgo para el desencadenamiento de las patologías alimentarias.

La prevalencia de la amenorrea en deportes como ballet o patinaje artístico puede establecerse de un 25%-70%. Las mujeres amenorreicas son infértiles debido a la ausencia del desarrollo folicular ovárico, ovulación y función lútea.

Como consecuencia del hipoestrogenismo son frecuentes, en las deportistas amenorreicas, la presencia de alteraciones en la capacidad de vaso-dilatación arterial, lo que reduce la perfusión muscular así como las alteraciones del metabolismo oxidativo muscular y las elevaciones en los niveles plasmáticos de colesterol, TAC, y sequedad vaginal (19).

El cese de la menstruación se asocia con la desaparición del efecto protector de los estrógenos sobre el hueso haciendo a la mujer más vulnerable a la disminución de calcio. La pérdida de masa ósea no es siempre reversible y puede permanecer reducida durante toda la vida, dejando abierta la posibilidad de osteoporosis y fracturas.

Es necesario establecer una distinción entre los diferentes tipos de disfunción menstrual en el deporte, basándose en los perfiles hormonales y prestando especial atención al peso y al somatotipo de las atletas.

2.1.4. DISMINUCIÓN DE LA MASA ÓSEA

Cuando las pacientes sufren periodos prolongados de amenorrea se multiplica el riesgo de padecer fracturas. Esto viene producido por la falta de protección de los estrógenos que son inexistentes cuando las atletas son amenorreicas.

Cabe mencionar que esta pérdida de protección a nivel ósea solo se lleva a cabo cuando la atleta lleva un período de tiempo prolongado sin menstruar.

Los estudios (20) afirman que sí pasan más de cinco años sin menstruación los cambios a nivel óseo pueden ser irreversibles.

Esto hace que se multipliquen los procesos de osteoporosis y por tanto que aumente exponencialmente el número de fracturas.

Se ha comparado la salud ósea de las chicas con amenorrea prolongada con la de señoras que presenta la menopausia, y se ha observado que existen bastantes similitudes entre ambos grupos. Es fundamental la prevención, puesto que si no tendremos mujeres de 30 años que presentarán la misma descalcificación que mujeres de 70 años.

2.1.5. RELACIÓN DE LA ATLETA CON EL ENTORNO

En muchas ocasiones es el entorno de la atleta el que presiona para que esta se mantenga en su peso. Suele suceder con las atletas que reciben una compensación económica por la práctica deportiva.

Las deportistas ven a sus entrenadores como pilares fundamentales en su desarrollo profesional. Por este motivo hacen lo que los entrenadores piden sin cuestionarse si es o no lo correcto (21).

Estos profesionales son conscientes del poder que tienen sobre las chicas (sobre todo las adolescentes) y por eso lo utiliza para obtener, según ellos, mejores resultados en las competiciones.

Esta es, en muchas ocasiones, la causa que hace que se desencadene la tríada de la mujer, empezando por una disminución de los alimentos, de esta manera consiguen adelgazar y agradar al entrenador, afectando a las hormonas, lo que provocará una desmineralización ósea.

2.2. CONSECUENCIAS

2.2.1. CONSECUENCIAS A CORTO PLAZO

La paciente empieza por padecer desórdenes en la alimentación (puede presentar cualquiera de los trastornos que se citaron con anterioridad).

Todo esto añadido al entrenamiento excesivo, y en muchos casos abusivo, hace que se produzcan cambios a nivel bioquímico que alteran las funciones hormonales.

Las consecuencias de este proceso a corto plazo serán:

  • Desaparición del ciclo menstrual
  • Disminución de la masa corporal

Es importante recordar que si la amenorrea no es superior a cinco años, no suele existir consecuencias irreversibles en la masa ósea ni en la fertilidad.

Este sería el momento ideal para detectar y empezar a incidir en el tratamiento, para de esta manera evitar complicaciones futuras.

2.2.2. CONSECUENCIAS A LARGO PLAZO

Debido a la disfunción ginecológica que se presenta en la deportista, disminuyen considerablemente los estrógenos, apareciendo las complicaciones que se citaron con anterioridad.

Nosotros, como fisioterapeutas, en esta etapa tenemos un papel fundamental porque debemos recuperar fracturas en mujeres jóvenes. Es en este periodo donde desarrollamos propiamente dicho el papel del fisioterapeuta, en las etapas anteriores nuestra actuación era meramente preventiva.

2.3. TRATAMIENTO DE LA TRÍADA

El mejor tratamiento de la tríada es la prevención. En este caso, esta prevención hace referencia a detectar posibles alteraciones a nivel psicológico que puedan influir en la disminución de la ingesta de alimentos.

Todos los profesionales que contactan de manera directa con la atleta (entrenador, preparador físico, fisioterapeuta…) tienen un papel fundamental en este trastorno, ya que pasan mucho tiempo con las deportistas, y suelen ser, los que antes perciben los cambios.

Por eso es muy importante que conozcan cuales son las causas que favorecen al desarrollo de este trastorno y de esta manera poder identificar y realizar un tratamiento precoz.

Es imprescindible establecer un diálogo con la atleta, saber qué es lo que le preocupa, cuáles son sus inquietudes… Es importante tener en cuenta que suelen ser adolescentes y que esta etapa es complicada.

Además es importante realizar una exhaustiva historia clínica para saber:

  • Cuantas horas al día entrena
  • Si padece alguna alteración a nivel nutricional
  • Que cantidades de alimentos ingiere
  • Cuáles son sus alimentos preferidos
  • Que alimentos rechaza, y él porqué
  • Si padece amenorrea o algún trastorno menstrual
  • Como es la relación con su familia, con el entrenador…

Todo esto nos ayudará a detectar las principales deficiencias y a cambiar falsas creencias.

Una vez se haya identificado el trastorno se iniciará la terapia y el tratamiento específico que requerirá un abordaje multidisciplinar, así como la participación de los padres cuanta menor sea la edad del sujeto.

2.3.1. TRATAMIENTO NUTRICIONAL

La mayoría de las deportistas presentan trastornos alimentarios, y suelen seguir dietas que encuentran en internet, o que les recomiendan amigos…
Es muy importante valorar los aspectos nutricionales ya que, en la mayoría de los casos, son el principal factor desencadenante de la tríada, por este motivo se debe hacer un interrogatorio alimentario completo del consumo diario de alimentos.

Es importante preguntar las cantidades, la frecuencia así como el modo de preparación. Esto es vital para evaluar las principales deficiencias (22).

Conocidos los aspectos mencionados se debe realizar un plan de alimentación correcto y saludable. La dieta que siga la deportista siempre tiene que ser preinscrita por un profesional y se ajustará a sus necesidades personales, teniendo en cuenta las características de la deportista así como el tipo de deporte. En la mayor parte de las dietas suele ser imprescindible (23):

  • Aumentar el aporte calórico de forma gradual
  • Incluir complementos nutricionales para asegurar el aporte calórico y de nutrientes
  • Aporte de vitaminas y minerales según las deficiencias que se hayan detectado.

Los trastornos alimentarios pueden causar serios problemas médicos. La pérdida de líquido y electrolitos durante las purgas pueden ocasionar serios problemas, tales como la deshidratación y patologías que alteren el equilibrio ácido-base así como posibles problemas cardíacos como arritmias.

Estas anomalías junto con la deshidratación provocan consecuencias como la disminución de la coordinación, el equilibrio y la función muscular. Por lo tanto este comportamiento es perjudicial para su salud y contraproducente en su rendimiento físico.

2.3.2. TRATAMIENTO HORMONAL

En la mayor parte de los casos, cuando se restablece la alimentación suele mejorar todo el sistema hormonal y la deportista suele tener otra vez el ciclo menstrual de manera habitual.

Es importante conocer las características de la menstruación en la deportista:

  • A qué edad fue la menarquía
  • La frecuencia con la que tenía el ciclo menstrual
  • La duración de las últimas reglas

Como fisioterapeutas podemos realizar determinados tratamientos, que ayudarán a que la menstruación se restablece de manera más rápida.

Sería interesante realizar técnicas de relajación, de esta manera influimos en el sistema neuro-endocrino y como consecuencia en el hormonal.

Otra de las técnicas que podríamos utilizar sería el masaje del tejido conjuntivo; este tratamiento tiene como objetivo principal reequilibrar el sistema nervioso vegetativo y de esta manera conseguiremos que mejorar la función ginecológica.

2.3.3. TRATAMIENTO DE LA MASA ÓSEA

El tratamiento a nivel de la masa ósea, se restablece una vez la deportista ha disminuido la intensidad de los entrenamientos e ingiere una dieta adecuada. Como se ha citado anteriormente, es necesario que pase un período prolongado de tiempo para que se empiecen a ver cambios a nivel óseo.

El tratamiento de fisioterapia en este caso será preventivo, aconsejando a la deportista, que una vez abandone el deporte de élite, siga realizando ejercicios en los que exista carga, para de esta manera favorecer la absorción ósea.

Otro tratamiento puede ser el masaje de Vogler o del periostio, es una técnica de masaje reflexógeno caracterizado por el tratamiento directo. Este se realiza sobre los puntos “de máxima” del periostio, y a partir de aquí se genera una reacción específica. Esta actúa a dos niveles:

  • Directamente sobre el periostio
  • De forma refleja, sobre el SN autónomo

Además realizaremos el tratamiento correspondiente una vez se produzcan fracturas por la desmineralización ósea.

3. METODOLOGÍA

El trabajo realizado se divide en dos partes. La primera parte consiste en la búsqueda de información y en la segunda parte se ha decidido llevar a cabo un estudio que nos ayudará a definir y poner en práctica el trabajo.

La búsqueda teórica se hizo a través de bases de datos científicos; pubmed, medline, biblioteca Cochrane plus y PEDro.
Se estableció un rango de búsqueda de 6 años, es decir desde el 2004 hasta el 2009 ambos incluidos. Se hizo una primera búsqueda de artículos para definir el proyecto y a posteriori la elaboración del trabajo.

Las palabras clave que hemos utilizado en la búsqueda han sido: tríada, deportista, élite, anorexia, alteraciones psicológicas, entrenador, alteraciones menstruales, masa ósea.

En el estudio realizado se ha contado con la colaboración de 20 deportistas de élite, 13 de ellas practican taekwondo y las 7 restantes gimnasia rítmica.

Como criterios de inclusión hemos definido los siguientes:

  • Mujeres
  • Deportistas de élite
  • Edad entre 16-21 años, ambos incluidos
  • Que no presentaran ninguna alteración previa

Como criterios de exclusión:

  • Que presentaran alguna patología previa (amenorrea…)

A las 20 deportistas se les han pasado dos test:

  • Valoración de los aspectos nutricionales (Anexo 1).
  • Valoración de carga de Foster, este valora la capacidad que tienen de carga física y la posibilidad de enfrentar situaciones de estrés (Anexo 2).

4. RESULTADOS

El trabajo se realizo mediante la ayuda de 90 artículos, en el mayor número de artículos encontrados existen las palabras clave “tríada de atleta femenina”.

En los estudios realizados a las 20 deportistas de élite, con una media de edad de 18’6 años, se observó que:

  • En el 10% de los casos se aprecia una alta carga física, es decir, una mayor capacidad de tolerar situaciones de presión, estrés o actividad excesiva.
  • El 35% de los sujetos estudiados tiene una baja carga física, es decir, son personas vulnerables y no toleran bien la presión.
  • El 55% de los casos, hace referencia a los sujetos que se encuentra en un estadio medio o neutro.


El estudio de los déficits alimentarios nos muestra lo siguiente:
Observamos que el 22% de las deportistas encuestadas apenas ingiere alimentos que contengan cualquier tipo de azúcar.

Otro de los porcentajes que llama la atención, es como el 18% rechazan cualquier tipo de alimento que contenga ácidos grasos, muchos de estos imprescindibles para el correcto funcionamiento del organismo.

También se observa que la mayor parte de las encuestadas consumen fruta, verdura y proteínas de manera habitual.

5. DISCUSIÓN

En la mayor parte de los artículos encontrados afirman que la tríada de la deportista se inicia con un trastorno de la alimentación, seguido de las alteraciones explicadas con anterioridad. Mediante el estudio realizado se ha observado que la alteración alimentaria es directamente proporcional a la presión a la que se ve sometida la atleta de élite.

En la primera gráfica observamos como la mayor parte de los encuestados se encuentran en un punto neutro, es decir, no son especialmente vulnerables, pero tampoco soportarían una alta carga física.

Otros de los porcentajes significativos de la tabla es el que hace referencia a los sujetos con una baja carga física (35%). Este resultado es significativamente importante, puesto que son propicios a alterar su actividad y posiblemente ya padecen alguna de las alteraciones que se han ido citando con anterioridad.

El 10% de las encuestadas presentan una alta capacidad de carga física, aunque este resultado sea positivo, se debe tener en cuenta y realizar un seguimiento, así se pueden detectar los cambios de manera precoz y por tanto el tratamiento se podría iniciar desde el primer momento.

El tratamiento que realiza el fisioterapeuta en el grupo que padece una carga física neutra (55%) es una buena prevención para evitar posibles alteraciones futuras, tanto a nivel psíquico (alteraciones del esquema corporal, estrés…) como a nivel físico (supresión de alimentos, pérdida de peso, amenorrea…).

Este se considera un grupo de riesgo, puesto que si no realizamos un tratamiento preventivo existirá un porcentaje altísimo de posibilidades de que desarrollen una tríada.

La labor del fisioterapeuta aquí únicamente es dialogar con la deportista para que sea ella la que asuma el riesgo que padece y ser consciente de cómo evitarlo.

El tratamiento idóneo puramente de fisioterapia consistiría en técnicas de relajación, de propiocepción, de autoconciencia, masoterapia y masaje del tejido conjuntivo entre otras.

Las técnicas de relajación no ayudan a disminuir la ansiedad y de esta manera la información que llega al cerebro nos proporcionará una sensación de bienestar, reduciendo así la agresividad. Otro objetivo a destacar es un aumento de la seguridad en uno mismo y un mejor control emocional.

El tratamiento de masoterapia complementa el anterior liberando tensiones y reduciendo así la sensación de fatiga y cansancio que frecuentemente aparece en los deportistas.

Con la ayuda de las técnicas de propiocepción obtenemos una mejora del esquema corporal mejorando así la autoconciencia.

El masaje del tejido conjuntivo nos ayudará a encontrar el equilibrio del sistema nervioso vegetativo, disminuyendo el impacto de las alteraciones hormonales.

En el grupo que presenta una baja carga física, el fisioterapeuta continúa teniendo una función importante, de todos modos el trabajo se realizará de manera multidisciplinar (psicólogo deportivo, nutricionista, fisioterapeuta, entrenador…) ya que se trata de un grupo con un alto riesgo y se deben abarcar todos los ámbitos (nutrición, autoestima, entrenamiento, recompensas, motivación…).

Este tratamiento es un complemento para que la deportista tome consciencia de su esquema corporal, ayudar y enseñarla a relajarse y evitar que aparezcan alteraciones en su menstruación.

En el deporte de élite el fisioterapeuta es imprescindible evidenciada o no una patología. Posiblemente sea el confidente de la deportista, por la cantidad de horas que pasan juntos, de este modo el fisioterapeuta debe percatarse lo antes posible de que existe un riesgo determinado para la deportista y así actuar de la manera más adecuada. Al haber una estrecha relación profesional el fisioterapeuta puede influir de manera positiva, dando consejos y ayuda, en las decisiones de la deportista y evitar así un comportamiento erróneo inducido por la presión de su entorno o entrenador.

En el segundo gráfico el dato más alarmante es la deficiencia que aparece en la ingesta de grasas. Si estas son de buena calidad, son imprescindibles para que nuestro organismo funcione correctamente. Los ácidos grasos son la principal fuente de obtención de energía que tiene nuestro organismo, además participan en funciones tan importantes como:

Mejora anímica

Reducen la depresión

Aceleran el aprendizaje

Favorecen la concentración

Mejoran la coordinación motriz

Intervienen en el equilibrio del sistema nervioso

Participan en el sistema inmunitario

Participan en la producción de hormonas

Forman prostaglandinas cuya función es activar el funcionamiento de los músculos lisos

Influye en la salud cardiovascular.

Se cree que existe una falta de información, o mala información, a cerca de los ácidos grasos, puesto que se asocian con la obesidad. Como se ha citado, estos tienen unos beneficios muy importantes para la salud, siempre y cuando se ingieran en las cantidades correctas y sean de buena calidad.

Lo que se observa al mirar la gráfica es que el aporte de frutas y verdura es habitual. Estos nos aportan vitaminas y minerales imprescindibles para la vida.

El único trabajo que puede realizar el fisioterapeuta en este caso, es concienciar a la deportista de su alimentación, aconsejándole acudir a un nutricionista si desea realizar una dieta correcta y equilibrada.

Otro dato que podemos considerar beneficioso son los elevados resultados de la ingesta de proteínas por las atletas, estos contribuyen a la función muscular por lo tanto son imprescindibles para obtener un buen rendimiento físico.

6. CONCLUSIONES

Con la realización de este trabajo se ha obtenido respuesta a los objetivos inicialmente establecidos; es decir se han dado a conocer las causas y consecuencias que favorecen la aparición de la tríada de la mujer deportista.
Además se ha realizado un pequeño estudio con el que se ha corroborado los datos teóricos encontrado en los artículos. Sí que es cierto que existe una relación entre ambos, pero a pesar de ello se considera insuficiente la información existente en la actualidad sobre este tema. Se deberían seguir realizando investigaciones para poder ampliar y definir mejor este concepto.

Uno de los factores, muy poco estudiado, es la influencia del entorno hacia la deportista, cosa que se considera fundamental puesto que el 35% de los casos que se han estudiado presentan una alteración que se relaciona directamente con el entorno. La estrechez de esta relación puede modificar determinadas conductas en las deportistas y dar como consecuencia el desencadenamiento de una tríada.

Se cree que es imprescindible seguir con el estudio de este tema, para de esta manera poder detectar todos los factores de riesgo y realizar una prevención lo más precozmente posible.
En la tríada de la deportista de élite el papel del fisioterapeuta va mucho más de la rehabilitación de las lesiones. Existe otras técnicas que pueden ser desarrolladas por estos profesionales y que contribuyen a la mejora del estado anímico de la deportista, reequilibrando su sistema nervioso.

Se considera que la figura del fisioterapeuta es fundamental en el mundo deportivo, ya se en disciplinas masculinas o femeninas. La intervención precoz de estos profesionales ayudará a prevenir lesiones y en caso de que estas se produzcan, tendrán una gran variedad de herramientas para tratarlas.

7. BIBLIOGRAFÍA

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8. ANEXOS

TEST DE SÍNTOMAS DE CARGA DE FRESTER.

       

NOMBRE:
EDAD:
MODALIDAD:
AÑOS DE COMPETICIÓN:

¿En qué modo influyen los factores y las condiciones aquí enumeradas sobre su rendimiento en competición?

  • Marque con una X la casilla correspondiente. Abajo está indicado el valor de cada número.

Factores y condiciones que influyen en el rendimiento

1

2

3

4

5

6

7

  • Acciones malogradas al principio
             
  • Aplazamiento de la competición
             
  • Excesivo nerviosismo
             
  • Dificultades en conciliar y mantener el sueño
             
  • Papel de favorito.
             
  • Metas de rendimiento excesivamente altas
             
  • Derrotas anteriores.
             
  • Sensación y debilidad física.
             
  • Discordancia con el entrenador,

compañeros y en familia

             
  • Inesperados rendimientos buenos de los contrarios
             
  • Flojos rendimientos en entrenamientos y partidos previos
             
  • Contrincantes desconocidos
             
  • Reproches durante la competición.
             
  • Manifiesta superioridad del contrario
             
  • Ser perjudicado por los jueces.
             
  • Instalaciones de competición incómodas.
             
  • Pensar mucho en el cumplimiento de las metas fijadas.
             
  • Estímulos de perturbación óptica, acústica o táctil.
             
  • Haber perdido ya una vez ante el contrincante
             
  • Desplazamientos demasiados largos.
             
  • Espectadores
             

1. ME AYUDA MUCHO

             

2. ME AYUDA BASTANTE

             

3. ME AYUDA POCO

             

4. NI ME AYUDA NI ME AFECTA

             

5. ME AFECTA POCO

             

6. ME AFECTA BASTANTE

             

7. ME AFECTA MUCHO

             
               

test DE HABITOS ALIMENTARIOS

Perfil del deportista

Nombre y apellidos:
Edad:
Deporte:
Fecha:

CARENCIAS DE ALIMENTACIÓN

PROTEINAS

HIDRATOS DE CARBONO

GRASA

VERDURAS

FRUTAS

LACTEOS

AZUCARES

 

   

 

 

 

 

 

 

Señale con una X los ali los alimentos que no incluya en su dieta