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El poder de la “intención” en la fisioterapia: un cambio de paradigma

El poder de la “intención” en la fisioterapia: un cambio de paradigma

Autor: Hipólito Caballero Requejo
Fisioterapeuta por la Universidad Miguel Hernández Facultad Medicina San Juan (Alicante) 2004
Colegiado nº 2268 por la Comunidad Valenciana

INTRODUCCIÓN AUTOBIOGRÁFICA DEL AUTOR

Estás en el instituto sacando unas muy buenas notas para entrar en la mejor carrera posible y donde tú quieres. Seguramente ibas enfocado a Medicina, cuando de repente aparece la orientadora universitaria y te habla de algo llamado F I S I O T E R A P I A!!!!! La primera explicación te llama la atención y te resulta atractiva: relacionado con la medicina, la salud, masajes, estiramientos, prevención y recuperación de lesiones, deportistas…etc, una temática suculenta para un chaval de 18 añitos, y menos años que Medicina!!! Decidido!!!!!!

Y comienzas la diplomatura (ahora Grado) con toda la ilusión del mundo. El primer año es casi Medicina (así le justificas a tu padre que lo que has empezado está genial y tiene futuro jeje) A los pocos meses te ves inmerso en una vorágine de clases, prácticas, fotocopias, biblioteca, fiestas universitarias…aprendiendo a vivir tu juventud y dentro de ti gestándose lo que va a ser tu profesión, tu pasión, tu vocación futura. Todavía no eres muy consciente de ello en esos momentos.

Aprendes las patologías médicas y la manera de tratarlas desde la fisioterapia protocolaria….os acordáis de “en la fase III de una epicondilitis se realiza….?” Todo muy bien estructurado.

Llega el último curso y aparece una asignatura que se llama Otras Terapias, y algunos profesores te sugieren  que hay algo más, personalidades, emociones, vísceras que influyen en zonas de dolor musculoesquelético, que hay un cráneo y un fluido que se puede manipular. Pero se pasa por encima, y además tu mente de veinteañero todavía no se ha percatado de lo sutil.

La universidad termina, título bajo el brazo y a lanzarse al mundo laboral. Puedes empezar con una camilla, unas cremas y poco más, pero, para seguir esos protocolos, esas fases I,II,III….. necesitas mucho más: un gimnasio de rehabilitación, unas corrientes, unos ultrasonidos…como poco!

Por suerte comienzas a trabajar en una clínica que tiene todo eso, genial! Y te llega tu primera Epicondilitis. Mujer 47 años, trabajadora del calzado, separada, 2 hijos y una madre enferma a su cargo y problemas económicos; que después de 5 meses aguantando el dolor a base de pastillas, no puede más y acude al fisio a ver qué podemos hacer. A “tomar viento” las fases I y II… llegas y ves el diagnostico médico Epicondiltis “codo de tenista”. Haces una buena exploración como bien te han enseñado en la carrera y empiezas a masajear y relajar la musculatura implicada y la del cuello que dice que le duele también. Luego coges tus ultrasonidos y tus corrientes para tratar la zona, luego realizas unos estiramientos y recomiendas hielo, crema y ejercicio suave en casa. Tras unas sesiones la paciente mejora y tú te sientes muy realizado con tu profesión.

Tu curiosidad profesional empieza a crecer cuando te empiezas a “atascar” en algunos casos o no tienes los resultados que tú esperabas, y comienzas a buscar cursos de postgrado que llenen esas “lagunas” terapéuticas que piensas que tienes.

Después de formarte en técnicas de Osteopatía, liberación miofascial y fisioterapia deportiva, empiezas a ver unos resultados geniales en los pacientes y piensas que nada se te resiste, terapéuticamente hablando. Y te acuerdas de esa primera Epicondilitis y piensas: “quizás le hubiera ido mejor si además le hubiera manipulado la cabeza del radio, movilizado el nervio radial y trabajado las fascias cervicodorsales, y luego un vendaje neuromusculartape para que lo utilice trabajando”…. Pero parece que le fue bien años atrás con el tratamiento básico de la carrera.

Sigues creciendo profesionalmente y descubres otros métodos, nuevas técnicas instrumentales y esa epicondilitis además de todo lo anterior, le has hecho la EPI, le has puesto una hipertermia, les has inyectado mesoterapia, le has hecho acupuntura y punción seca, le has hecho trabajo excéntrico, le has apoyado con alimentación y suplementación apropiadas. Y te planteas: con todo el abanico de técnicas que tengo ahora!!!, cómo fue que “curé” a esa paciente con lo poco que sabía hace años!?!?!

Pero un posterior “fracaso terapéutico” o caso complicado, algo que se te resiste, la única manera de seguir creciendo, te hace recapacitar de nuevo y te acuerdas de esas emociones, personalidades y vísceras que te hablaron por encima al final de la carrera, y decides formarte en ese terreno y descubres terapias energéticas que nada tienen que ver con los métodos científicos de la facultad. Y se abre otra dimensión y a la vez una dualidad en tu praxis profesional, y conoces a personas geniales en ese campo que desde la facultad e instituciones de tu profesión han llamado Intrusismo, Curanderismo, Esoterismo, y te das cuenta de que saben tanto o más anatomía, fisiología, patología que tú, y además tienen ese trabajo interior que les permite conectar con otras personas a unos niveles difíciles de explicar desde la ciencia. Y tú te enriqueces enormemente integrando todos los conocimientos que llegan a ti, vengan de donde vengan. Hay una frase que dice que “los pacientes que sufren no entienden que, cuestiones de escuelas y dogmas, les puedan apartar de lo que podría reportarles alivio y curación”.

Y vuelves a la epicondilitis, y después de todo lo anterior, descubres que hay una vesícula biliar que está fastidiando al codo derecho, que hay una emoción retenida que somatiza en esa articulación, que hay una conciencia que predispone a esa persona a sufrir dolores físicos. “A lo mejor todo le venía de ahí a mi primera paciente hace años” pero bueno, le fue bien lo que hice.

EN  MUCHOS CASOS LOS PACIENTES MEJORARON Y SE SINTIERON CURADOS, A LA VEZ QUE OTROS MUCHOS CASOS, POR EL MOTIVO QUE FUERA, NO OBTUVIERON EL RESULTADO ESPERADO. NO SOMOS NI MUCHO MENOS SALVADORES, NI DEBEMOS PRETENDER SERLO. HAY MUCHAS COSAS QUE TODAVÍA SE NOS ESCAPAN. LAS LIMITACIONES Y LOS LÍMITES ESTÁN AHÍ EN LOS SISTEMAS HUMANOS DE SALUD. (6)

ARGUMENTO

Mis años de experiencia me llevan a la convicción personal de que el punto que unía cada enfoque con esa “epincondilitis ” (que ha servido de ejemplo recurrente) no es otra cosa que la INTENCIÓN, las ganas, entrega y proyección de ayudar a las personas que vienen a nuestras consultas.

La INTENCIÓN curativa se define como una decisión, una “chispa” que establece el objetivo de ayudar al paciente y curarlo, no es un simple pensamiento. Hasta aquí todo fácil y podrás decir que todos tenemos la intención de ayudar a nuestros pacientes, pero la clave y lo difícil es mantener esa posición de nuestra conciencia a lo largo de todo el proceso curativo. Todo lo demás no depende de nosotros, puedes utilizar una técnica u otra, pero lo que va a permitir que esa técnica o aparato surtan efecto terapéutico es tu atención y tu intención como fisioterapeuta.  Es como un conjunto de instrucciones de curación enviadas al cerebro durante un estado particular de conciencia.

Una intención nítida te puede ayudar enormemente en el resultado de tus terapias, desde un simple masaje hasta la electroterapia más sofisticada.

Intención en fisioterapia

 Muchas veces no tomamos en cuenta nuestro estado interno antes de poner las manos encima de una persona, y no reparamos en que nuestros pensamientos, deseos, sensaciones y emociones pueden repercutir en el resultado de nuestros tratamientos al interactuar con los pacientes. Cada sesión debe ser un acto conscientemente intencionado al tratamiento y la persona en todas sus esferas, desde el principio al final, superando todas las resistencias que puedan distraernos y que están ahí inevitablemente. (5)

Para ello, considero que los siguientes conceptos serán imprescindibles y deberán ser tomados muy en cuenta en las terapias actuales y futuras, en el paradigma de la fisioterapia y cualquier sistema de salud: (2)

EMPODERAMIENTO: Devolver al ser humano su naturalidad, su esencia perdida, que el paciente se dé cuenta de que la salud está dentro de él y que es capaz de recuperarla con nuestra ayuda y sobre todo su voluntad. Recuerden los aforismos de Hipócrates, padre de la Medicina. El papel del paciente en su relación con el fisioterapeuta debe ser activo, debe responsabilizarse de su recuperación.

RESONANCIA: “Vibración”, “amplificar con algo”, técnicas con el fin de provocar una frecuencia concreta de salud, ¿qué tratamientos vibran con salud? Discrimina, gracias a la intuición, qué enfoques son los correctos para cada caso concreto.

SINCRONICIDAD: “Secuencia, sinergia, “todo lleva a”, “todo encaja”, “piezas del puzle” se van resolviendo, relacionado con la intención” Es esa percepción de que todo va saliendo bien, se van dando los pasos consecutivos hasta la resolución del problema del paciente.

INTENCION CURATIVA: Tú ya has decidido que quieres ayudar y curar al paciente, enfocas todo tu “ser” a ayudar y curar la “totalidad del ser del paciente”, es como un previo-pacto y actúan esas dos esencias, le quitas apego al terapeuta y a la sanación. Es la intención la que da “órdenes” a las células a través de los biofotones, que son expresiones densas de la consciencia, de que la salud les es innata (2)

RAZONAMIENTO

“Qué es lo que hace que un paciente mejore contigo después de haber pasado por varios compañeros fisios y médicos, y te conviertas en una especie de “salvador” para él.  ¿Acaso tú eres mejor profesional y haces cosas diferentes que el resto de tus compañeros? ¿Acaso tu nivel de conexión con ese “nuevo reto” provoca un cambio en algún aspecto difícil de medir?

Las evidencias al respecto están provocando un interés especial en el estudio sobre cómo los BIOFOTONES podrían explicar todo esto; ya que un intercambio de frecuencias puede alterar la estructura molecular de la materia, durante esos estados de proyección de intención curativa. Sería un “nuevo” sistema de comunicación. LEER DETENIDAMENTE EL ARTÍCULO ANEXO (1)

Analizando los experimentos del artículo utilizado en la bibliografía, junto con la experiencia profesional en el trato con pacientes día a día llegas a “constatar que los tejidos del cuerpo responden a la calidad de la presencia del terapeuta, a la manera que gestiona y dirige su atención dentro de la estructura y por fin a la intención que tiene cuando entra en relación con las estructuras corporales de su paciente. Una vez esta constatación es establecida, viene a ser más fácil gestionar la relación entre el terapeuta y su paciente, simplemente haciendo más consciente la utilización de esos parámetros” (4)

“Las células tienen dos cosas en común : una filosofía y un propósito.

Su filosofía es universal, no específica.

A ese nivel, todas obedecen a las mismas leyes.

Es a nivel del propósito que son específicas.

Como osteópatas, aceptamos la especificidad de su propósito.

Trabajamos con su universalidad”
Rollin Becker, osteópata.

CONCLUSIÓN FINAL

Tras poner en la balanza mis conocimientos, mi experiencia diaria y mi opinión personal, tras analizar documentación científica al respecto, considero que es primordial aplicar todos estos conceptos a nuestros tratamientos diarios como fisioterapeutas, tanto para los pacientes como para con nosotros mismos, integrándolos conscientemente en nuestra profesión.

Es maravilloso conocer y dominar muchas técnicas de tratamiento. Darle un valor científico a nuestra profesión es necesario y nos enriquece, nos da valor como profesionales de salud. Pero si lo entremezclamos, le damos sincronicidad con los conceptos desarrollados en este artículo, nuestra calidad básica como personas que ayudan a otras personas, se verá altamente gratificada y empoderada. Es el camino hacia un Enfoque Fisioterápico Integrativo (EFI).

Mi propuesta de protocolo de tratamiento (mejor definido es un “proceso”, un “ritual” si quieres llamarlo así) en cualquier caso, en cualquier paciente sería el siguiente: (3)

  1.  Respiración: Toma unos instantes para armonizar tu respiración y la del paciente.
  2.  Enraizamiento: Toma conciencia de tu posición de profesional de la salud que va ayudar a otra persona en su totalidad a optimizar su estado.
  3.  Presencia: Siéntete física y mentalmente conectado contigo mismo y el paciente para comenzar el tratamiento. Haz una proyección mental al respecto. Ocupa el espacio presente, debes estar “aquí y ahora”. Muchas veces estás tratando al paciente pero estás pensando en cosas pasadas y futuras que te hacen perder conciencia del momento presente.
  4.  Atención: Discrimina las percepciones para proyectar tu consciencia, delimita ese espacio para enfocarte mejor.
  5.  Intención: Es el objetivo de la conciencia. Experimenta, siente y proyecta en el paciente.
  6.  Pedir permiso: Mentalmente pide permiso a nivel consciente para trabajar con otra persona a todos los niveles, para comunicarte con la conciencia a través de los tejidos.
  • Estos 6 pasos te pueden ocupar solamente 5 minutos; y puedes conseguir desarrollarlos profundizando e integrando técnicas de yoga, pranayamas (respiración) y meditación, entre otras tecnologías energéticas conscientes.
  •  TRATAMIENTO: Casi siempre vamos directos a este paso… Una vez has realizado los pasos anteriores, estás en perfecta disposición para elaborar tu aproximación diagnóstica, plantear objetivos en el tratamiento, realizar las técnicas adecuadas para cada caso concreto. Y además despertarás la intuición para discriminar aquello que no hace falta y enfocarte mejor en la resolución del problema. Merece la pena “perder” unos minutos en esos pasos previos.
  •  Dar gracias: Mentalmente tras concluir tu tratamiento, da las gracias a nivel consciente por ser partícipe de la ayuda en la curación de la otra persona.
  • Estos parámetros subjetivos van a permitir un “toque maestro” en tus tratamientos. Estos pasos previos permiten la verdadera comunicación entre el paciente y tú, establecen la sintonización adecuada para comunicarte con los tejidos del paciente.

    Optimiza y enriquece todo lo que sabes como fisioterapeuta, dale un sentido e intégralo.

    Todo lo expuesto en este artículo tiene como finalidad ayudarte a romper ciertas barreras que se establecen entre los pacientes y nosotros, mejorar tu capacidad de búsqueda de zonas de retención que impiden al sistema corporal del paciente encontrar su armonía y manifestar su salud, y sobre todo, hacer comprender que este sistema de comunicación paciente – terapeuta puede tener una explicación científica en el estudio de los BIOFOTONES.

    Intención en fisioterapia

     “Para hacer las cosas bien es necesario: primero, el amor y segundo, la técnica”
                                                                   Antonio Gaudí

    BIBLIOGRAFÍA

    • Artículo “Evidencias sobre el poder de la intención” https://www.scielo.org.ve/pdf/ic/v49n4/art12.pdf
    • Enseñanzas de Sarabjit Kaur Khalsa, Devta Singh Khalsa y Dharam Darshan Singh (maestros de Kundalini Yoga tal y como lo enseñó Yogi Bhajan, y Sanadores) 2006 – actualidad.
    • Curso de “Tratamiento Integral del Sistema Fascial”. José Antonio Bernabeu López. 2008
    • Abordaje Tisular de la Osteopatía – www.abordaje-tisular.es
    • Libro de Sat Nam Rasayan: el arte de la curación. Ambrosio Espinosa y Guru Dev Singh
    • Mi propia experiencia personal, formativa, profesional…..y espiritual!